Connect with us

OPINIÓN

El problema de la eutanasia ( Dr. Alejandro Serani Merlo, médico neurólogo y doctor en Filosofía, U. San Sebastián )

Publicado

on

Los seres humanos somos por naturaleza seres de cultura. Pero la cultura no es algo que nosotros adquirimos conscientemente, sino más bien algo que nos impregna; en ella vivimos, nos movemos y existimos. El problema de la eutanasia, antes que un problema de leyes o de doctrinas, es un problema de cultura.

En la aparición de la eutanasia como problema, se refleja sobretodo un malestar de la cultura. Un malestar en relación al modo como estamos viviendo, un malestar en el modo en que estamos muriendo. Estamos viviendo solos y nos estamos muriendo solos.

Lo que el individualismo buscaba, finalmente lo ha conseguido. La pretendida autosuficiencia plena del ser humano, conduce a su máxima indefensión. La autosuficiencia no es mala. Es mala si se la entiende mal y es buena si se la entiende bien.

Como todo lo humano la autosuficiencia no es absoluta sino relativa. Dependemos del medio ambiente, dependemos de la familia, dependemos de la comunidad, dependemos de Dios. En cada una de esas dependencias, si las entendemos y las vivimos bien, crecemos; y si las entendemos y las vivimos mal, nos frustramos.

Pero ese entender y vivir es un entender y un vivir que se da en y a través de la cultura. Este sello cultural deriva del modo como nos relacionamos, de los valores por los que nos guiamos, de las opciones que tomamos, de las cosas que sabemos, de aquellas que ignoramos, de aquellas que admiramos y valoramos.

Quizá debiésemos atender al modo como estamos viviendo la vejez y el modo como estamos viviendo el sufrimiento. No estábamos preparados para la prolongación de la vida, no estábamos preparados para los nuevos sufrimientos.

¿Tenemos que aprender a darle un sentido a la muerte y un sentido al sufrimiento?  Pienso que no, si le damos sentido a la vida, entonces la muerte y al sufrimiento pueden llegar a tener algún sentido. El problema no lo tenemos con la muerte, lo tenemos con la vida. Si no sabemos para qué se vive, menos sabremos para qué se muere. Si entendemos que se vive en dependencia, quizá podamos vivir, sufrir y morir menos solos.

 

 

Continuar Leyendo
Click para comentar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

OPINIÓN

Minería y Transformación Digital en pandemia ( Jorge Davo, gerente regional Soluciones Mineras América del Sur, BASF.)

Publicado

on

Por

La minería es parte esencial de la actividad económica del país. Sin embargo, la industria enfrenta hoy desafiantes retos, como lo son la continua disminución de las leyes y la volatilidad del mercado de metales. A eso se sumó este año la pandemia del Covid-19, que ha exigido tener que mantener la productividad, siguiendo los protocolos de seguridad, muchas veces con menos colaboradores. La minería chilena ha sabido adaptarse al nuevo escenario y mantenerse en pie, demostrando la resiliencia del sector.

Dicen que las crisis son una oportunidad, que en momentos difíciles aumenta la atención y surge la innovación. En este caso así ha sido. La transformación digital se ha acelerado a pasos agigantados, las capacitaciones y seminarios a distancia hoy son una realidad mucho más frecuente que hace unos meses. En pocos días tuvimos que adecuarnos a una nueva manera de trabajar y relacionarnos, en síntesis, ver cómo, pese a la distancia física impuesta por las circunstancias, se puede seguir cerca y disponibles para nuestros clientes.

El salto cuantitativo que ha tenido el uso de tecnología en los últimos meses, también se ha plasmado en la minería. El Digital Mining, concepto que se viene desarrollando desde hace algunos años, está recibiendo un fuerte impulso con la pandemia. Hoy el uso de inteligencia artificial en la minería no solo es una realidad, sino que cada vez más, una necesidad.

Las soluciones de inteligencia artificial para el procesamiento de minerales proporcionan optimización remota y personalizada en toda la cadena de valor, permitiendo que las operaciones mineras sean más eficientes, sostenibles y seguras. El potencial que puede tener una mina inteligente en la precisión y eficiencia de funciones de control de procesos puede mejorar significativamente los resultados, simplificando y desestresando la toma de decisiones operativas.

En un difícil escenario de restricciones económicas y operativas, las innovaciones de proceso, en soluciones químicas, el enfoque en sustentabilidad y la aceleración de la transformación digital son avances que sin duda traerán beneficios a corto y largo plazo. Confío en que este camino de digitalización no solo permitirá mantener el liderazgo de la actividad minera del país, sino que además será un excelente aporte a la sustentabilidad de la industria.

 

 

Continuar Leyendo

OPINIÓN

Ley nacional del cáncer. ( por Patricio Urquieta, Intendente Región de Atacama )

Publicado

on

Por

 

 

El cáncer es una enfermedad dolorosa y cruel con quien la padece y también con su familia, sus seres queridos y quienes lo rodean. Quienes la sufren viven momentos de angustia, dolor, y requieren toda nuestra ayuda para acompañarlos en este proceso para recuperar su salud, y brindarles una mejor calidad de vida que la que tendrían sin ese apoyo. Por su parte, es la segunda causa de muerte a nivel país.   Ello exige una potente alianza entre el sector público y la sociedad civil en ese difícil proceso, y el Presidente Piñera lideró un proyecto que encarna esa necesaria unidad para apoyar a los chilenos ante este difícil proceso.

 

Esta semana se aprobó y despachó para ser promulgada por el Presidente, la Ley nacional del cáncer, que permitirá planificar, desarrollar y ejecutar políticas públicas, programas y acciones destinadas a establecer las causas, a prevenir el aumento de la incidencia del cáncer, a fortalecer el plan nacional lanzado a principios de este año, y que, entre diversas iniciativas, se dirige a garantizar un cuidado integral, oportuno y de calidad, a fortalecer y mejorar la red oncológica, a crear un registro nacional del cáncer, y a crear un fondo para financiar prestaciones oncológicas.

 

Este proyecto tiene 5 puntos: Crea el Fondo Nacional del Cáncer, que se compone de aportes provenientes de la Ley de Presupuestos; la cooperación internacional; donaciones, herencias o legados y recursos del Fondo de Desarrollo Regional, y pueden ser adjudicados mediante concurso público convocado por la Subsecretaría de Salud Pública de forma semestral. Considera una política de formación de especialistas para el tratamiento del cáncer, tanto médicos y otros profesionales de la salud como investigadores.  Crea la Red Oncológica Nacional, que constará de centros especializados que serán parte de la Red Asistencial de Salud. Crea Registro Nacional de pacientes con cáncer, quedando como una enfermedad de notificación obligatoria.  Y finalmente crea la Comisión Nacional del Cáncer, que  deberá asesorar al Ministerio de Salud en la formulación de las políticas, en la investigación científica, implementación de estrategias y las demás acciones que se promueven en esta Ley.

 

Así, el Estado se compromete en cuerpo y alma con los pacientes del cáncer y también con sus familias. Chile va a realizar un enorme esfuerzo de formación de especialistas para el tratamiento del cáncer y de investigadores, y también de organización, de logística, y de recursos. En Atacama, tendremos un centro oncológico, y antes de ello comenzará a funcionar – durante el último trimestre de este año – la unidad de quimioterapia ambulatoria en el Hospital regional, que permitirá que aquellos pacientes que requieran el tratamiento de tumores sólidos, puedan recibirlo en Copiapó, sin tener que viajar a otras regiones.

 

 

Continuar Leyendo

OPINIÓN

La culpa no es de la libertad condicional ( Dr. Silvio Cuneo, Profesor Derecho Penal, UCEN )

Publicado

on

Por

 

Ante un crimen horroroso, además de lamentar lo sucedido, resulta urgente tomar medidas para prevenir situaciones similares y esperar que se haga justicia y que el autor o autores de los delitos sean sancionados como corresponde. Sin embargo, por más que las emociones puedan nublar los pensamientos, sería una crueldad, una injusticia y un error estratégico utilizar el dolor de las víctimas para impulsar políticas criminales inútiles con la única finalidad de generar una sensación de seguridad.

Esta comprensión simplista del fenómeno criminal y punitivo, basado en una lógica de juegos de suma cero, nos hace pensar que solo hay dos opciones: o se está de parte de las víctimas, o se está de parte de los delincuentes. Obviamente, la clase política, siempre sedienta de apoyo popular, optará por mostrarse como defensora de los inocentes, promulgando nuevas leyes en la ruta progresiva del autoritarismo penal. No obstante, nada puede resultar más equivocado que seguir este camino, si lo que en verdad queremos es disminuir los índices de violencia y delincuencia futura. Así lo ha señalado de forma permanente la sociología, la criminología y la política criminal.

Desde la década del 40 del siglo pasado se han venido haciendo distintos trabajos de campo en las cárceles y los resultados, aunque con diversas especificidades, coinciden en los efectos criminógenos que produce la prisión. De manera prácticamente unánime la conclusión de dichos estudios es que la cárcel empeora a sus internos e internas. Al mismo tiempo, numerosos estudios han demostrado que mientras más largas son las penas privativas de libertad, mayores son los niveles de reincidencia. Por lo mismo, esperando bajar los índices de delito, se ha optado en casi todo el mundo occidental por buscar mecanismos que permitan una liberación anticipada de las personas encarceladas. Estos sistemas alternativos a la cárcel, mediante el cual una persona condenada puede cumplir parte de la condena fuera de la prisión, supervisados y bajo condiciones adicionales, han demostrado tener índices de reincidencia más bajos en comparación con quienes cumplen una pena completa.

Lo señalado anteriormente, respaldado con cifras y estudios científicos, es lo que justifica una institución como la libertad condicional. Si bien no existe sistema alguno que pueda eliminar la delincuencia, y que casos puntuales tan horrorosos como el crimen contra Ámbar pueden hacernos pensar que la culpa la tiene una liberación anticipada de un condenado o condenada, lo más probable es que, sin libertad condicional, los índices de homicidios, violaciones y de otros delitos violentos, serían aún mayores.

Continuar Leyendo

LO + LEIDO AHORA