Connect with us

OPINIÓN

Un acuerdo por la paz ( por Patricio Urquieta, Intendente de Atacama )

Publicado

on

 

La democracia tiene la obligación de defenderse de la violencia, con las herramientas que le brinda el Estado de Derecho. Hoy, frente a los hechos por todos conocidos, los demócratas debemos unir nuestras fuerzas para consolidar la paz y combatir la violencia.

Los Carabineros y la Policía de Investigaciones tienen – por mandato constitucional – la función principal de resguardar el orden público y la seguridad ciudadana.  Para cumplirla, tienen derecho a usar la fuerza, y requieren el pleno respaldo de las autoridades y de la ciudadanía.  Su debilitamiento sólo favorece a la delincuencia. Por estas razones nuestro Gobierno reconoce y apoya la difícil labor que cumplen, y pedimos el compromiso de todas las demás instituciones que conforman el sistema de seguridad, tales como los fiscales, los jueces, el gobierno, el congreso y la ciudadanía, para lograr con urgencia un gran Acuerdo por la Paz y contra la violencia.  Pedimos con respeto y encarecidamente al Congreso enriquecer y apurar la aprobación de los siguientes Proyectos de Ley: 1. El que moderniza Carabineros. 2. El que fortalece  Sistema Nacional de Inteligencia. 3. El Estatuto de Protección de las Policías. 4. La ley anti encapuchados. 5. La ley Antisaqueos. 6. La ley Antibarricadas.

Con el reintegro del personal recientemente retirado y el anticipo del egreso de las nuevas generaciones de las Escuelas de Oficiales y Suboficiales de Carabineros y de la Policía de Investigaciones, en los próximos 60 días aumentará en 4.354 el número de Carabineros y Policías protegiendo la paz y la seguridad de nuestros ciudadanos.

A partir de esta semana, Carabineros recibirá la asesoría profesional de las Policías de Inglaterra, Francia y España, para mejorar su capacidad operativa de control del orden público y de resguardo de la seguridad ciudadana. En pocos días, nuestro Gobierno enviará al Congreso un proyecto de ley que permita a las Fuerzas armadas – sin necesidad de decretar Estados de Emergencia Constitucional, o de restringir las libertades y derechos de los ciudadano ­– colaborar en la protección de la infraestructura critica, incluyendo servicios públicos esenciales e infraestructura policial, cuyo funcionamiento eficaz es vital para la seguridad y calidad de vida de todos los chilenos. Esta colaboración liberará un significativo número de Carabineros, para que vigilen y patrullen nuestras calles, plazas y lugares públicos, protegiendo el orden público y la seguridad de nuestros ciudadanos.

Tal como ocurrió frente a otros desafíos que parecían imposibles y que Chile superó, el Presidente Piñera convoca a todos los chilenos a un acuerdo por la paz y contra la violencia que comprometa la voluntad de todos los que creen en la democracia, las instituciones y el Estado de Derecho.

Continuar Leyendo
Click para comentar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

OPINIÓN

¿Fin de las ideologías? ( por Hugo Covarrubias, Académico Facultad de Derecho y Humanidades, U.Central )

Publicado

on

Por

 

Los ciudadanos chilenos necesitan generar un nuevo paradigma, un ordenamiento inclusivo, en definitiva una Constitución que termine con las lógicas impositivas desde la cúspide del Poder Político y que considere la participación de la sociedad en el rayado de cancha.

 

Los acontecimientos vividos en el país deben llevarnos a reinstalar las prioridades sociales basadas en lo colaborativo y no en lo individual, y por lo tanto, nuestras instituciones y quienes liderarán este proceso constituyente, deberán reencauzar sus aguas en base a la buena política, esa que se extravió en el camino de lo mercantil y la competencia desmedida.

 

En el marco de esta crisis, hemos visto muchas consignas pero una de ellas debe llamarnos a la reflexión: el pueblo dejó la dicotomía política de izquierda y de derecha y decretó el término de las ideologías, ya que estas se han transformado en instrumentos para favorecer intereses particulares.

 

Esto nos lleva a repensar el modo no solo de hacer política sino también como desde las bases y la sociedad civil, toman un rol más protagónico a la hora de decidir qué es lo que queremos o entendemos como justicia social, igualdad y dignidad.

 

Citando al sicólogo y filósofo Zygmunt Bauman, el diálogo comienza cuando una persona habla, piensa y siente de manera distinta a otra persona, y es en ese escenario, que para producir encuentros de posiciones y acuerdos políticos, no hay que situarse sólo desde la ideología, sino que alentar el cambio desde la participación social. A eso estamos todos llamados.

Continuar Leyendo

OPINIÓN

Hoy más que nunca renovando nuestro compromiso con el país: Por Jorge O’Ryan S, Director General de ProChile

Publicado

on

 

En ProChile cumplimos 45 años al servicio del sector exportador y por qué no decirlo, de los sueños de crecimiento y desarrollo internacional de las empresas, especialmente de las Pymes de todo el país. Hasta 1974 Chile no era reconocido por sus exportaciones en los mercados mundiales, sino que por otros temas que hoy forman parte de nuestra historia, una que es difícil y que hoy tenemos la oportunidad de reescribir.

Uno de los logros que más nos enorgullece en cuanto a lo que hemos podido lograr por el desarrollo del país, es haber roto la barrera del commodity y que, por primera vez, en el año 2018, las exportaciones no cobre hayan superado la mitad de nuestros envíos. Para dimensionar el impacto de las cifras, hace 45 años el 85% de nuestras exportaciones eran básicamente cobre.

Este crecimiento ha permitido consolidar una base de 8.080 empresas exportadoras, las que en su conjunto generan más de 1,2 millones de empleos directos. En otras palabras, cerca del 13% de la fuerza laboral del país depende de las empresas exportadoras y eso que este número no considera la red de proveedores que se han desarrollado al alero de las exportaciones mineras, agrícolas, pesqueras, bancarias, farmacéuticas o forestales.

ProChile ha sido un punto de encuentro, un puente al mundo para nuestros compatriotas, construido por diversos actores y pensamientos, con la orientación intacta de lograr el sueño de miles de chilenos. Hoy tenemos nuevos desafíos. Nuestro país, nuestra gente, tiene demandas sociales que no podemos desconocer.

Y en esta crisis lo están pasando mal las empresas exportadoras que son un motor de la economía. Y si ellas lo pasan mal, también lo hacen el millón doscientas mil personas y toda la cadena que las compone.

En ProChile hemos buscado y articulado la ayuda para esas empresas, que son nuestros clientes con los que hemos estado por 45 años. La semana pasada, junto con los Ministros de Relaciones Exteriores, Economía y Agricultura, nos reunimos con el sector privado, para escuchar sus demandas y sus opiniones. En esa instancia, lanzamos un paquete de medidas que va en directo beneficio de las pymes exportadoras.

Estas medidas se traducen en simplificación de trámites, monitoreo permanente, convenios logísticos, inteligencia comercial y reagendamiento de actividades; medidas que buscan dar tranquilidad y apoyar a las empresas para que puedan cumplir sus compromisos y seguir contribuyendo al crecimiento del país.

Los números cobran especial relevancia cuando cada décima, cada peso invertido o dólar retornado tiene como contracara demandas tan sentidas por la ciudadanía como mejores pensiones, salud o educación. Por eso, cuando me preguntan por el aporte de ProChile a este nuevo país que estamos construyendo, pienso en aquellas empresas que, gracias a su esfuerzo y dedicación, pero también gracias al profesionalismo y apoyo de nuestra red nacional e internacional, han logrado sus primeros envíos. Eso es una inyección a la vena del crecimiento económico y también anímico de las empresas nacionales.

Continuar Leyendo

OPINIÓN

Proyecto 40 horas: Consideraciones e implicancias ( Pablo Mardones, Psicólogo, Magíster en Gestión Estratégica de Personas y Comportamiento Organizacional, U. San Sebastián )

Publicado

on

Por

 

 

Tras la aprobación del Proyecto de Ley en la Cámara de Diputados, que reduce la jornada laboral a 40 horas semanales, es importante analizar que implicancias puede tener este cambio para la salud de los chilenos.

 

Uno de los principales pilares del  proyecto está centrado en la calidad de vida de los trabajadores. Chile comparado con el estándar OIT, tiene una jornada laboral extensa y es uno de los países que más trabaja en el mundo, por lo que parece necesario un cambio en esta materia.

 

Si bien, por una parte, el tiempo o la disminución del número de horas pueden favorecer la calidad de vida de los trabajadores, si se dejan de analizar las condiciones del trabajo actual, junto con las demandas organizacionales, la implementación de esta Ley puede generar potenciales estresores, con implicancias adversas en su calidad vida.

 

Uno de estos factores tiene relación con la brecha salarial actual que existe en nuestro país.  La desigualdad que existe actualmente en términos de remuneraciones, puede potenciar  la búsqueda de empleos informales como un complemento a los ingresos, y en consecuencia una mayor exposición en el tiempo trabajado, disminuyendo el tiempo para la familia, el tiempo libre o factores que promuevan la calidad de vida, y en ocasiones generar condiciones que sean factores de riesgo para la salud de los trabajadores.

 

Por otra parte, desde los cambios del entorno organizacional, la transformación digital requiere que las personas estén constantemente aprendiendo y desarrollando nuevas capacidades, por lo que la reducción de la jornada laboral puede tener implicancias en el tiempo de aprendizaje que se destine para el desarrollo de estas nuevas capacidades. De esta forma, es importante considerar políticas que promuevan la protección de las personas en este ámbito, como una implementación que favorezca los procesos de reconversión laboral, y prácticas efectivas que optimicen el tiempo que deberán invertir las personas en su desarrollo.

 

Además, la integración digital considera modalidades como el teletrabajo, que por una parte optimiza el tiempo y los recursos organizacionales, sin embargo, si es permanente puede generar una desconexión social y disminución de las relaciones interpersonales de los trabajadores, siendo un factor de riesgo para la salud mental asociado a la falta de vínculos interpersonales.

 

También, es importante evaluar la flexibilidad laboral estableciendo las condiciones para que no se transforme en un problema que implique incompatibilidad con los diferentes roles que tiene una persona, como son, por ejemplo, los roles familiares y laborales. Esto, entendiendo que en las jornadas con horarios flexibles, las personas deberán adaptarlo a sus necesidades y organizarlo como lo consideren más conveniente, algo no siempre viable, originando experiencias emocionales displacenteras de frustración, tensión y ansiedad, que pueden ser perjudiciales para la salud si son sostenidas en el tiempo.

 

 

 

 

Continuar Leyendo

LO + LEIDO AHORA