por: Baldo Violic , Director Regional de Fosis.
La semana pasada se dieron a conocer los resultados de la Encuesta CASEN 2011, donde se muestra una reducción en la tasa de pobreza a nivel nacional, pasando de 15,1% a 14,4%, y una caída muy importante en la tasa de Pobreza Extrema, de 3,7% a 2,8%. Esta tasa se redujo en un 25% en un período de 2 años, lo que implica que casi 150.000 personas lograron superar la pobreza extrema. Lo que se podría resumir en que una de cada cuatro personas que se encontraba bajo la línea de la indigencia o pobreza extrema salió de esa condición.
La tasa de pobreza extrema, de 2,8% a nivel nacional, es la más baja que se ha registrado en la historia de la encuesta CASEN. Estos resultados son dignos de destacar pues se registraron en un contexto complicado. No se puede olvidar que el precio de los alimentos subió el doble que el IPC, lo que hizo que la Línea de la Pobreza se desplazara 12,4% en este período. Además, se enfrentó un terremoto que, de acuerdo a los antecedentes disponibles, hizo subir la pobreza en 3 puntos aproximadamente. Sin embargo, el crecimiento económico impulsó una fuerte creación de empleos y también un aumento de los salarios reales, lo que más que contrarrestó el alza del precio de los alimentos, provocando una disminución de la pobreza respecto a la medición de Noviembre de 2009. Todo esto significa que se revirtió la tendencia al alza de la pobreza que se produjo en el período 2006-2009 y que se extendió al menos a la primera mitad de 2010, como consecuencia del terremoto. Por lo tanto, nuestro país recuperó su capacidad de disminuir la pobreza, que había sido una característica clave del período 1990-2006.
En Atacama los números son muy alentadores, porque se logró reducir 4,2 puntos -de 17,5% a 13,3%- la pobreza y 4,8 puntos –de 7,3% a 2,5%- la pobreza extrema. Por lo tanto, del 2009 al 2011 se redujo 24% la pobreza de la región y un 66% la pobreza extrema. Es muy importante que se entienda que esta difícil tarea fue realizada por todos y no por algún actor de manera particular. Aquí hay que destacar la labor de todos los distintos estamentos del Gobierno que pusieron como prioritarios sus intervenciones en estos sectores, a los Gobiernos Locales que apoyaron y muchas veces ejecutan la políticas sociales focalizadas a quienes viven con mayores dificultades y tampoco dejar de agradecer a los parlamentarios de todos los sectores que aprobaron con amplias mayorías proyectos tan importantes como lo son la creación del Ministerio de Desarrollo Social y el Ingreso Ético Familiar; y los Gobiernos Regionales y sus Consejeros que traspasaron recursos para trabajar por esta tarea.
Por la otra vereda esta la sociedad civil y los privados, de gran importancia en estos resultados, las Organizaciones No Gubernamentales (ONG´s) como Fundación Para la Superación de la Pobreza, Hogar de Cristo, Un Techo Para Chile y cientos de otras que día a día movilizan miles de personas para lograr los resultados que hemos obtenido. Las empresas privadas que ha logrado entender que no pueden crecer a costa de las comunidades, sino con ellas y de esta manera sus políticas de Responsabilidad Social han sido muchas veces para quienes están en los segmentos socioeconómicos más bajos. Los medios de comunicación que han posicionado la superación de la pobreza como un tema de suma urgencia y de responsabilidad de todos. Por último, y probablemente quienes han ayudado a esta cifra, están las organizaciones funcionales y territoriales con sus comprometidos dirigentes sociales que día a día hacen una labor ad-honorem por quienes más lo necesitan. Todo esto habría sido imposible sin tener el compromiso de las familias que se encuentran bajo la línea de la pobreza, que se han sumado al mundo del trabajo con fuerza, han cumplido con los distintos compromisos educacionales y de salud que componían la Asignación Social y han sido actores activos de las políticas sociales, porque ellos los rostros de estos positivos números.
Este logro muestran que estamos en la senda correcta para lograr la meta presidencial de disminuir la pobreza extrema a menos de 1%, antes de que termine este Gobierno. Como Gobierno hay que tener claro que el combate contra la pobreza y la pobreza extrema no está concluida. Sin embargo, los logros en materia de pobreza muestran que el camino del crecimiento, la creación de empleos, la responsabilidad fiscal, políticas sociales bien focalizadas y el compromiso de todos los actores son la vía correcta para mejorar las condiciones de vida de los chilenos mas desfavorecidos.