por Yoris Rojas Vlastelica, Seremi de Educación Atacama.
Más de mil niños y niñas de la región de Atacama no se encuentran insertos dentro de la educación preescolar, no asisten a jardines infantiles o algún establecimiento que tenga este tipo de enseñanza. Esta realidad nos preocupa como Ministerio de Educación porque la educación parvularia proporciona en los niños menores de 6 años, la oportunidad de desarrollar sus capacidades y lograr aprendizajes significativos, además de producir un beneficio en términos económicos para el país.
Es en esa edad, entre los 5 y 6 años, donde los niños y niñas están más receptivos a recibir conocimientos que los marcarán por el resto de sus vidas. Está comprobado que los niños que asisten a la educación pre escolar suben entre 8 y 18 puntos en el Simce de matemática, y entre 5 y 14 en el de lenguaje. Sin embargo, pese a las ventajas que tiene la educación parvularia, muchos menores están quedando fuera del sistema.
Nosotros como Ministerio queremos que los padres y madres se enteren de los beneficios que conlleva la educación preescolar. La comunidad y muchas familias (en especial de los quintiles I y II), desconocen el impacto que tiene, en el desarrollo de los niños, el aprendizaje en los primeros años de vida, y no los insertan en ningún establecimiento educacional porque creen que no tienen la edad suficiente, o porque no es necesario o simplemente porque creen que esa unidad no tienen la suficiente seguridad para sus hijos e hijas.
Las brechas que se generan en esta edad son muy difíciles de acortar posteriormente, por eso es que estamos realizando un gran esfuerzo por lograr el objetivo de que este año se aumenten en más360 los cupos (a nivel regional) en salas cunas y jardines infantiles a través de Junji y la Fundación Integra.
Este es un trabajo en conjunto con la comunidad escolar, queremos comprometernos con cada uno de los padres para que ellos se interesen por ingresar a sus hijos o hijas en la educación preescolar, con ello lograremos crear oportunidades y lograr que cada uno de los niños y niñas de Chile alcance sus sueños.