Las detenciones que han experimentado algunos complejos de fundiciones y refinerías en Chile, con miras a adecuarse a las nuevas exigencias de la normativa ambiental (DS 28), han impactado de manera relevante en la oferta nacional de ácido sulfúrico.

Es así como Cristian Cifuentes, analista de Estrategias y Políticas Públicas de la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco), señala que con la última cifra actualizada, que se presentó un poco antes de la semana Cesco (en abril pasado), “mostramos cómo en 2018 se vio que aumentaron fuertemente las importaciones de ácido sulfúrico, porque la paralización de fundiciones en los últimos meses del año 2018 generó complicaciones en el mercado interno. Codelco se vio complicado de cumplir con algunos contratos particulares de abastecimiento con algunas empresas, debiendo entregar su ácido para consumo propio, e importar para seguir produciendo”.

 

Consultado respecto a la magnitud que han tenido este año las paralizaciones, Cifuentes explica que “que la producción nacional total bordea los 5,5 millones de toneladas. Si consideramos las dificultades presentadas por Chuquicamata y Salvador, esas detenciones han comprometido casi un 1,2 millones de toneladas”, precisando que, a abril de 2019, ambas fundiciones habían dejado de producir casi 400.000 toneladas.

Tendencias en el precio del ácido sulfúrico

La menor oferta disponible de ácido sulfúrico ha impactado en el valor del insumo, y por ende, en los costos de las compañías mineras.

El analista de Cochilco comenta que aunque en octubre de 2018 se llegó a valores de US$116 la tonelada, “algunas empresas privadas han tenido contratos de importación por US$125”, resaltando que este aumento no sólo se ha visto impulsado por “los problemas en Chile, sino que también por la paralización de algunas fundiciones tanto en China como en Perú, que son nuestros principales exportadores, quienes nos envían el ácido sulfúrico”.

 

Pese a este escenario, Cristian Cifuentes considera que “este va a ser el año de estabilización del mercado en Chile, para poder llegar a un promedio de US$70 – US$75 la tonelada y ya empezar a bajar. Hacia 2023 podríamos estar viendo un precio muy similar al de años anteriores: US$50 la tonelada en promedio, pero todo va a depender de que no haya algunas otras complejidades internas. Tenemos la expectativa de que Chuquicamata podría entrar en funcionamiento a fines de este mes, si es que todo sale bien, lo mismo pasaría con Salvador; y eso ajustaría también el mercado”.