Connect with us

OPINIÓN

No hay derechos sin deberes ( por Sergio Fuenzalida Bascuñán, Académico de la Facultad de Derecho, UCEN )

Publicado

on

El Director del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) señaló, hace unos días, que las organizaciones de derechos humanos no han comunicado “una de nuestras verdades: no hay derechos sin deberes”. Y para explicar el punto, puso como ejemplo la abnegada labor de los profesionales de la salud en la pandemia, o la conducta de los mismos funcionarios del INDH que han visitado cinco veces el Centro Penitenciario de Puente Alto donde existe el mayor foco de contagio en el país.

Lo que pone de manifiesto el Sr. Micco, si es leído de buena fe, es algo evidente. No hay ninguna posibilidad de goce y ejercicio de los derechos humanos sin que los organismos y funcionarios del Estado cumplan con su deber de respetarlos y garantizarlos. Y no sólo los funcionarios públicos, también los particulares. Ejemplo de esto es el deber de pagar los impuestos. Sin el pago de contribuciones, por parte de todos nosotros, no hay forma de conformar un presupuesto público capaz de financiar un aparato público que esté al servicio de la efectiva vigencia de los derechos de las personas.

Tampoco hay posibilidad alguna de goce de derechos si no somos capaces de abstenernos de invadir las esferas de protección de cada uno y también relacionarnos como ciudadanos responsables de la supervivencia y progreso de nuestra comunidad. La Convención Americana de Derechos Humanos es muy clara cuando en su artículo 32 dispone que “1. Toda persona tiene deberes para con la familia, la comunidad y la humanidad. 2. Los derechos de cada persona están limitados por los derechos de los demás, por la seguridad de todos y por las justas exigencias del bien común, en una sociedad democrática”.

De esta forma, el Director del INDH pone de relieve dos cuestiones que suelen preterirse, cuál es el deber o los deberes que se generan a partir de los derechos, lo cual se extiende a quienes trabajan en el Estado y, asimismo, a los particulares.

La otra cuestión que está implícita en la entrevista que estamos analizando es el principio de la solidaridad. Algo olvidado en nuestros debates. Este principio, implica al menos el deber de actuar considerando los derechos de las otras personas y no sólo los míos. Los derechos humanos no pueden ser la consagración del egoísmo humano, como denunciaba Marx en relación a una concepción individualista de los mismos

Por último, Micco señala que las organizaciones de derechos humanos no han exacerbado una “concepción individualista de los derechos humanos”, pero creo que muchas veces eso es exactamente lo que ha pasado. Se reclaman con fervor los derechos que dicen relación con mis intereses, o los de mi grupo, sin ningún esfuerzo de articularlos con los de los demás. Se olvida que los derechos humanos constituyen un conjunto ordenado a crear y promover un sistema de libertad (material y jurídica), que favorezca la autonomía personal y colectiva.

Continuar Leyendo
Click para comentar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

OPINIÓN

2022: valores de arriendos de propiedades al alza ( Por Sandra Betancur, subgerente del área de Arriendos de Propiedades de Tattersall GDA )  

Publicado

on

Por

 

Luego de que el Banco Central diera a conocer su nueva tasa de política monetaria, lo que conlleva mayores tasas de interés a la hora de optar a un crédito hipotecario, el mercado de arriendo de propiedades se ha visto notoriamente alterado -a partir de octubre y noviembre del año pasado- a causa de esta nueva medida del ente emisor. Esta tendencia observada desde hace varios meses parece continuar durante el primer trimestre de 2022, definitivamente los valores de los arriendos están al alza.

Son muchas las personas que han visto frenados sus procesos de compra de una propiedad, producto que las tasas han subido drásticamente y las condiciones del crédito se han puesto más estrictas. Muchos chilenos han postergado esta decisión tan importante en la vida de las personas, ya sea para habitar en ella o como inversión. Definitivamente las nuevas políticas provenientes del Banco Central se transforman en una barrera importante para que muchos puedan cumplir su sueño de la casa propia, por esta razón los arriendos tomaron fuerza en este contexto.

El alza en las tasas de interés ha provocado un freno en la movilidad del arriendo, todas esas personas que estaban avisando que iban a entregar una propiedad, porque estaban pensando en comprar, detuvieron su decisión de salida. Esto genera una baja de stock en propiedades en arriendo.

Así lo demuestra el estudio realizado por Yapo.cl, en donde en los últimos meses la caída en los avisos de arriendos de propiedades bajó un 44% con respecto al periodo previo del anuncio de estas medidas. Nosotros en Tattersall GDA, también observamos este fenómeno de manera acentuada en el mercado de casas donde la falta de oferta a elevado los valores con un precio que fluctúa entre un 30 a un 35% adicional en comparación con el 2020, previo a la pandemia. Y se condice con el aumento de un 20 a un 30% en los valores de departamentos de mayor metraje en arriendo.

Sin duda alguna, esto se debe a muchos factores, donde se incluye el teletrabajo, la búsqueda de espacios más grandes con terrazas y patios más amplios para tener una mejor calidad de vida ahora que se pasa mucho más tiempo en el hogar. Pero también se debe a que la industria inmobiliaria no vio venir esta situación que el mercado nos está demandando. Debemos adaptarnos y tener una capacidad de respuesta y de asesoramiento para nuestros clientes. Por ejemplo, hoy estamos viendo la necesidad de que las personas están buscando espacios más grandes, departamentos de 3 o 4 dormitorios, pero actualmente los proyectos en construcción siguen preponderando el departamento de 1 o 2 piezas. Tenemos las herramientas para ser capaces de identificar y señalar lo que las personas están buscando. Ahí está la clave de nuestra diferencia. Por esta razón es importante que las personas que buscan invertir en inmuebles para arrendar estén asesoradas por expertos, para no cometer errores de principiantes y estar al tanto las últimas tendencias del mercado.

Continuar Leyendo

OPINIÓN

La cooperación en el nuevo ciclo político ( Gonzalo Vial Luarte, Director Ejecutivo Fundación Huella Local  )       

Publicado

on

Por

 

Como representantes de la sociedad civil queremos destacar el compromiso realizado por el presidente electo Gabriel Boric en términos de fortalecer a los organismos sociales y de fomentar las alianzas público-privadas.

Tras el contundente triunfo sobre José Antonio Kast, Boric agradeció el trabajo de las organizaciones sociales “que vienen luchando por un Chile más justo y digno”. Asimismo, en su programa de gobierno menciona que es necesario mejorar las condiciones de los movimientos y organizaciones sociales para propiciar una mayor profundidad del proceso democrático.

En su primer discurso como presidente electo, Boric mencionó que estará abierto a sumar ideas, abrir puertas y a tender puentes desde todos los sectores, además que aludió a la cooperación del mundo empresarial. “Yo creo en la socialdemocracia y en la colaboración del sector público y privado y no me gustan las hegemonías de ningún sector”, dijo el diputado durante el último debate televisivo.

Las alianzas público-privadas han sido históricamente un gran aporte a las inversiones del país. Entre 1990 y 2016, Chile adjudicó 197 proyectos por un valor aproximado de USD 69.400 millones en los sectores de transporte, energía, agua y servicios, de acuerdo a datos del BID. Por el otro lado, las organizaciones de la sociedad civil suman más de 319 mil entidades al año 2020 y el sector representa el 2,1% del PIB, generando cerca de 310.000 empleos remunerados y voluntarios, lo que es equivalente al 3,6% de la población económicamente activa del país, según cifras del Centro de Políticas Públicas UC.

Las organizaciones de la sociedad civil y las alianzas público-privadas que aquellas impulsan cumplen un rol fundamental en acortar la enorme brecha de desigualdad en nuestro país. En lo particular, como fundación nos motiva reducir las desigualdades territoriales. Mientras existen municipios que administran más de $1.200.000 de presupuesto per cápita, hay otros que administran menos de $150.000, sin capacidades para elaborar proyectos de inversión, con fuerte dependencia del fondo común municipal y sin alianzas institucionales con el sector privado. Estos municipios necesitan un apoyo frente a esta inequitativa repartición de recursos.

De esta manera, conectamos a los municipios con empresas privadas insertas en el territorio para que, a través de ese apoyo, las municipalidades con menos recursos y escasa dotación profesional puedan atraer inversión pública – proyectos de agua potable rural, pavimentación, equipamiento público – destinada a mejorar la calidad de vida en esos territorios. Gracias a esta colaboración entre los gobiernos locales, las empresas privadas y las comunidades, los territorios más rezagados han recibido USD$15,6 millones de inversión pública.

En este nuevo ciclo político, creemos profundamente en las alianzas público-privadas donde la sociedad civil actúe como brazo armado en la ejecución de buenas políticas públicas. Tenemos plena confianza de que las organizaciones de la sociedad civil pueden ser un gran aporte como articuladores confiables en pos del desarrollo y en la reducción de brechas. Hacemos eco del llamado del presidente electo Gabriel Boric, a que se escuchen las partes y que solidariamente dejemos nuestras trincheras para ponernos de acuerdo en un modelo de Estado que promueva el desarrollo equitativo de su gente y sus territorios.

 

Continuar Leyendo

OPINIÓN

PSD ¿qué estamos mirando? ( Mariela Norambuena Carrasco, Educadora Diferencial y académica UCEN)

Publicado

on

Por

 

En Chile, el 17% de la población tiene discapacidad (2.836.818 personas) y de ellos, el 50% pertenece a los quintiles más pobres, según el estudio ENDISC, 2015. Esto sin considerar que la población ha crecido; hoy se estima que es casi un 20% de la población en situación de discapacidad, es decir cerca de tres millones de personas.

Los datos nos muestran una realidad y claramente el marco legal no es suficiente, el punto es qué hacemos para que la participación de las personas en situación de discapacidad (PSD) en la vida pública tenga reconocimiento real y ello implique una accesibilidad universal en todos sus ámbitos; igualdad de condiciones laborales y contractuales, acceso igualitario a la salud y educación, en definitiva, las mismas demandas que tiene la mayoría de la población.

A su vez, la falta de acceso no es la única barrera que las PSD viven a diario, existe una permanente y sistemática discriminación a la que se ven expuestos por parte importante de la población, discriminación que surge desde un modelo médico-patológico que evidentemente sirve para dominar y oprimir a través del prejuicio que se trata de un sujeto anómalo.

La discapacidad es parte de un espacio social y como tal ha de reconocerse y validarse, es un espacio práctico de existencia en el mundo que le es propia, como cada ser humano en su individualidad, y que nos obliga a replantearnos el lugar desde donde miramos ese espacio social.

En un contexto histórico tan relevante como en el que nos encontramos, ad portas de un nuevo Gobierno, soportando una pandemia que nos llevó a un lado muy oscuro de la vida, con una Convención Constitucional electa democráticamente, y que, dicho sea de paso, con escasa representatividad de esta minoría; es momento de comenzar a pensar una sociedad más equitativa, donde podamos a través de acciones concretas validarnos en el diálogo, la participación y el entendimiento que promueva el respeto por las PSD.

Continuar Leyendo

LO + LEIDO AHORA