Este viernes 15 de mayo, el precio del cobre se situó en cUS$234,3 la libra, un retroceso de 1,2% respecto del jueves 7, lo que se explicaría por factores como el mayor desempleo en Estados Unidos, la caída del PIB en la Eurozona, así como, señales de rebrote del Covid-19 en países que han reducidos medidas de confinamiento, puntualiza Cochilco en su Informe Semanal del Mercado Internacional del Cobre.

En el reporte se destaca que a pesar de que la producción industrial en China registró el primer avance del presente año, superando las expectativas, el precio del cobre retrocedió. Esto, debido a los débiles datos económicos fuera del país asiático.

A esto se adiciona un creciente grado de deterioro de las relaciones entre Estados Unidos y China, que amenaza con reeditar la tensión comercial entre ambas naciones.

A ello se suma el hecho que durante la semana, los inventarios de cobre en las tres bolsas de metales aumentaron 8,6%; principalmente, en la Bolsa de Metales de Londres, dado el deterioro progresivo de la demanda de cobre en la Eurozona. El PIB del bloque se contrajo en 3,2% durante el primer trimestre (cifra preliminar).

Por su parte, el Contango, diferencial entre el precio spot y futuro de tres meses se amplió, sugiriendo que el mercado no percibe escasez de metal, a pesar de los anuncios de reducción de oferta por parte de algunos productores.

China: expectativas pesimistas

En el informe de Cochilco se resalta que a pesar del alza en la producción industrial en abril, con la caída en la inversión y consumo, así como el aumento del desempleo y deterioro del comercio exterior, se mantienen expectativas pesimistas sobre la demanda china de cobre en 2020.

En ese contexto, se señala que en abril la producción industrial se expandió a una tasa anualizada de 3,9%, la primera cifra positiva del presente año, superando holgadamente las expectativas de mercado (+1,5%). Sin embargo, durante marzo anotó una caída de 1,1% y en el periodo enero-febrero de 13,5%. Por su parte, el consumo e inversión continuaron con fuertes retrocesos; las ventas minoristas se contrajeron 7,5% respecto del mismo mes del año 2019, ubicándose por debajo de lo esperado (-7,0%). La inversión en activos fijos retrocedió 10,3% en el periodo enero-abril; y la tasa de desempleo de abril se ubicó en 6%, ligeramente superior a la del mes anterior.

Vinculado a dichos factores, el reporte advierte que aunque la economía recupera progresivamente su actividad, los fabricantes de manufacturas enfrentan la caída en la demanda externa. Los tres principales socios comerciales, Estados Unidos, Europa y Japón, enfrentan ciclos recesivos de extensión y profundidad incierta.

Adicionalmente, la demanda doméstica retrocede a medida que el consumo de bienes durables se reduce a consecuencia de la incertidumbre generada por el Covid-19, pero también, por el alza en la tasa de desempleo. En este entorno, se prevé que el deterioro de la producción industrial se profundice en los próximos meses, perjudicando la demanda de cobre durante 2020.