
Con una masiva participación de pescadores artesanales, bailes religiosos, autoridades y fieles, la comuna de Caldera vivió este fin de semana una nueva edición de la tradicional Fiesta de San Pedro, una de las celebraciones religiosas más emblemáticas del puerto y que cada año rinde homenaje al santo patrono de los hombres y mujeres de mar.
Las actividades comenzaron en los días previos con el recorrido de la imagen de San Pedro por distintos sectores poblacionales, acompañado por bailes religiosos, además de novenas y misas preparatorias. Posteriormente, la imagen fue trasladada desde la Capilla San Pedro hasta la iglesia San Vicente de Paul, donde se celebró la misa principal. Más tarde, durante la noche, el santo fue llevado hasta el muelle de la pesca artesanal.
La jornada principal se desarrolló con los saludos de los bailes religiosos y una eucaristía presidida por el obispo de Copiapó, monseñor Ricardo Morales, junto al párroco de Caldera, autoridades marítimas y representantes de la comunidad católica y del sector pesquero.
Durante la celebración, monseñor Ricardo Morales destacó el significado de esta tradición para la comuna. “Ha sido un momento muy lindo de compartir la eucaristía con las personas que han concurrido al muelle de la pesca artesanal en este día donde celebramos a Pedro Pescador. Estamos muy felices de ver a los bailes religiosos presentes y a las autoridades que han querido acompañar este momento tan significativo para Caldera, donde nos encomendamos siempre a la protección de San Pedro para que cuide especialmente a los pescadores y sus familias”, señaló.
Tras la misa, la imagen de San Pedro fue embarcada en la lancha motor Doménica para realizar el tradicional recorrido por la bahía de Caldera, acompañada por numerosas embarcaciones pesqueras, instancia en la que se efectuó la bendición de las naves. Posteriormente, la procesión regresó a tierra para dirigirse hasta la Capilla San Pedro.
El dirigente de la pesca artesanal, Miguel Ávalos, valoró la alta participación en la festividad y expresó el deseo de que cada año se sumen más personas. “Fue una muy bonita fiesta, que se siente desde el corazón. Siempre esperamos que resulte una hermosa celebración y que participe cada vez más gente, porque esta tradición representa la fe y la unión de los pescadores”, manifestó.
