
Este miércoles 1 de julio comenzó a regir un nuevo reajuste en las tarifas eléctricas, con un incremento promedio nacional de 4,9%, como parte del proceso de estabilización de precios tras el congelamiento aplicado durante la pandemia.
El aumento tendrá un impacto diferente según la región y la empresa distribuidora. En la Región Metropolitana, las cuentas de la luz subirán entre un 2,8% y un 4,2%, mientras que las mayores alzas se concentrarán en el sur del país.
En Temuco, las tarifas aumentarán entre un 4,9% y un 6,8%. En tanto, los clientes de Valdivia y Puerto Montt enfrentarán los mayores incrementos del país, con reajustes que fluctuarán entre el 21,7% y el 23,4%, debido al aumento del costo de la transmisión eléctrica.
En contraste, los clientes residenciales de las regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá y Antofagasta registrarán una disminución en sus cuentas, con bajas estimadas de entre un 1,3% y un 2,4%.
El reajuste se produce en un contexto de estrechez económica para los hogares. Un estudio reveló que el 75% de las familias ha tenido dificultades para pagar la cuenta de la electricidad durante el último año y que nueve de cada diez anticipan que deberán reducir gastos para enfrentar el nuevo incremento.
Entre las principales medidas que evalúan los hogares figuran disminuir el uso de electrodomésticos y calefacción eléctrica, recortar gastos en recreación y compras no esenciales, además de invertir en equipos de mayor eficiencia energética para reducir el consumo a largo plazo.
