El Departamento de Defensa de Estados Unidos desclasificó este viernes una nueva serie de documentos relacionados con los Fenómenos Anómalos No Identificados (FANI), conocidos popularmente como ovnis. Se trata de la cuarta entrega de antecedentes publicada en el marco del Sistema Presidencial de Desclasificación e Informes sobre Encuentros con FANI (PURSUE).
En esta oportunidad fueron liberados 40 archivos provenientes de organismos como la NASA, la CIA, el FBI y el Departamento de Energía, que incluyen fotografías, videos e informes sobre distintos avistamientos registrados tanto en el espacio como en la Tierra.
Entre los antecedentes más llamativos figuran imágenes obtenidas durante la misión STS-80 del transbordador espacial Columbia, desarrollada entre noviembre y diciembre de 1996. Según los registros, los astronautas captaron un objeto no identificado mientras se encontraban en la órbita terrestre baja. Las imágenes muestran una figura de apariencia triangular flotando sobre el planeta, aunque el informe no determina su origen ni naturaleza.
La nueva desclasificación también incorpora registros más recientes, entre ellos un video grabado en 2020 por el Comando Norte de Estados Unidos sobre el océano Atlántico. En las imágenes se observa un objeto oscuro que, de acuerdo con el informe técnico, presentaba un color granate oscuro y una altura estimada de entre 3,6 y 4,5 metros.
El documento señala que el objeto se desplazaba siguiendo la dirección del viento, sin ejecutar maniobras ni cambios de trayectoria, por lo que no fue posible establecer una explicación concluyente sobre su naturaleza.
Asimismo, los archivos incluyen un informe elaborado en 2025 por el Comando Indo-Pacífico de Estados Unidos, en el que se analiza un fenómeno anómalo detectado mediante un sensor infrarrojo. El reporte describe un objeto con apariencia similar a una estrella negra de seis puntas, indicando que el sistema de seguimiento mantuvo el blanco centrado en pantalla mientras registraba el contraste observado.
La publicación de estos documentos forma parte del proceso impulsado por las autoridades estadounidenses para transparentar información sobre incidentes vinculados a fenómenos aéreos no identificados, aunque los informes divulgados no concluyen que los objetos registrados tengan un origen extraterrestre.
