
El Departamento de Defensa de Estados Unidos identificó este lunes a los dos militares que murieron tras un bombardeo iraní contra la base aérea Muwaffaq Salti, en Jordania, en un hecho que marca las primeras bajas estadounidenses desde la ruptura del alto el fuego entre Washington y Teherán.
Las víctimas fueron el primer teniente Tyler James Feehan, de 25 años y oriundo de Ewa Beach, Hawái, y la soldado Isabella Gonzales, de 19 años, procedente de Carrollton, Texas. Ambos fallecieron «durante un ataque enemigo», informó el Pentágono, que indicó que la investigación sobre el incidente continúa en desarrollo.
Según el comunicado, Gonzales murió el viernes, mientras que Feehan falleció el sábado. El oficial estaba destinado en el 32.º Mando de Defensa Aérea y de Misiles del Ejército, con base en Fort Bragg, Carolina del Norte, mientras que la soldado integraba el 10.º Mando de Defensa Aérea y de Misiles del Ejército, con base en Ansbach, Alemania.
El ataque contra la instalación militar en territorio jordano dejó además cuatro soldados estadounidenses heridos, quienes fueron evacuados de emergencia. De acuerdo con el Pentágono, todos fueron dados de alta tras recibir atención médica. Las autoridades también mantienen la búsqueda de un tercer militar reportado como desaparecido por el Comando Central de Estados Unidos (Centcom).
En paralelo, el Centcom informó este domingo la muerte de otro militar estadounidense y un herido en el norte de Irak durante la detonación controlada de un explosivo de origen iraní.
Con estas nuevas bajas, al menos 17 militares estadounidenses han muerto desde el inicio de la ofensiva lanzada por Estados Unidos e Israel el pasado 28 de febrero en el marco del conflicto con Irán.
La escalada militar continuó durante el fin de semana con nuevos ataques cruzados entre Washington y Teherán, en un escenario que mantiene estancados los intentos por reactivar un proceso de diálogo y alcanzar una salida diplomática al conflicto.
