
Más de $1.700 millones en recursos públicos serán destinados a apoyar la recuperación de la pequeña y mediana minería afectada por los recientes temporales en las regiones de Atacama y Coquimbo, en el marco del Plan Minería en Marcha.
A estos recursos se suman US$1,5 millones en créditos de emergencia y anticipos de la Empresa Nacional de Minería, ENAMI, además de medidas especiales de BancoEstado y el apoyo técnico de Sernageomin para facilitar un retorno seguro a las operaciones.
Los antecedentes fueron entregados este jueves por el subsecretario de Minería, Álvaro González, durante la sesión de la Comisión de Minería y Energía realizada en Illapel, Región de Coquimbo.
El plan coordina el trabajo del Ministerio de Minería, ENAMI, Sernageomin, BancoEstado, los gobiernos regionales, el Ministerio de Obras Públicas y las seremías de Minería de las zonas afectadas, con tres objetivos principales: recuperar los accesos a las faenas, garantizar condiciones de seguridad para el retorno de los trabajadores y apoyar la reactivación productiva.
“Queremos que estos apoyos se traduzcan en soluciones concretas para que los pequeños mineros afectados por los temporales puedan recuperar sus faenas y volver a producir”, señaló González.
A través de los programas PAMMA, destinados a la asistencia de la pequeña minería y la minería artesanal, se contemplan $818 millones. Los recursos permitirán financiar equipamiento, combustible y servicios de maquinaria necesarios para recuperar accesos y capacidad operativa.
En la Región de Coquimbo se destinarán $358 millones. De este monto, $258 millones corresponden al programa PAMMA Equipa-Desarrolla, orientado a equipamiento menor y mayor, mientras que otros $100 millones serán entregados mediante PAMMA Reactiva para abastecimiento de petróleo y servicios de maquinaria, con un máximo de $3 millones por proyecto.
En Atacama, los recursos PAMMA alcanzan los $460 millones. De ellos, $360 millones serán destinados a equipamiento a través de Equipa-Desarrolla y $100 millones a combustible y servicios de maquinaria mediante PAMMA Reactiva, también con un tope de $3 millones por iniciativa.
A estos fondos se suman recursos de los Fondos Nacionales de Desarrollo Regional, FNDR, por un total de $895 millones destinados a atender necesidades específicas de las faenas afectadas.
En Atacama se contempla un FNDR de $715 millones para combustible, servicios de maquinaria, equipamiento y herramientas. El programa considera una cobertura de 143 proyectos, con un máximo de $5 millones por iniciativa.
En Coquimbo, en tanto, se dispondrá de $180 millones a través del programa FNDR Produce Seguro, destinados al acondicionamiento y fortificación de faenas, mejoramiento de accesos, horas de maquinaria y equipamiento. La iniciativa contempla 45 proyectos, con hasta $4 millones por cada uno.
ENAMI también incorporó instrumentos de apoyo financiero para los productores afectados. En Coquimbo se han gestionado 10 créditos de emergencia por US$240 mil y 23 anticipos por US$203 mil. De estos últimos, 16 ya fueron aprobados por US$68 mil, mientras que otros siete, equivalentes a US$135 mil, permanecen en trámite.
En Atacama, el respaldo financiero alcanza US$1,1 millones, correspondientes a 10 créditos de emergencia aprobados por US$273 mil y 22 anticipos aprobados por US$870 mil.
Por otra parte, BancoEstado implementará medidas especiales para la Región de Coquimbo y, en Atacama, para la provincia de Huasco y la comuna de Tierra Amarilla.
Entre las medidas se contempla la postergación de seis cuotas de créditos comerciales y contratos de leasing, opciones de renegociación y reestructuración de deudas, postergación de seis dividendos y renovación automática de líneas de crédito con vencimiento entre julio y septiembre de 2026.
Además, se encuentra disponible el Financiamiento Zonas de Catástrofe, destinado a capital de trabajo para micro, pequeñas y medianas empresas, con tasas preferenciales, un plazo de hasta 24 meses y hasta seis meses de gracia antes del primer vencimiento. Esta alternativa estará disponible hasta el 30 de septiembre de 2026.
En paralelo, Sernageomin reforzará los catastros, inspecciones técnicas y labores de monitoreo en las zonas afectadas, con el objetivo de determinar las condiciones de seguridad necesarias antes del reinicio de las actividades mineras.
De esta manera, el Plan Minería en Marcha busca combinar financiamiento, recursos de fomento, recuperación de accesos y asistencia técnica para acelerar el retorno seguro a las operaciones de la pequeña y mediana minería afectada por los temporales en Atacama y Coquimbo.
