
Al menos 53 personas murieron y otras 135 resultaron heridas tras el terremoto de magnitud 7,7 que sacudió el sábado la costa de la isla de Flores, en el este de Indonesia.
El balance fue actualizado este domingo por la Agencia de Gestión de Desastres Local, BPBD, que detalló que las víctimas fatales se concentran en los distritos de Manggarai, con 25 fallecidos; Manggarai Oriental, con 20; Sikka, con cuatro; Ende, con dos; Nagekeo y Manggarai Occidental, con una víctima cada uno.
Entre los heridos, más de medio centenar permanece en estado grave. Hasta ahora, las autoridades no han informado de personas desaparecidas entre los escombros.
El gobernador provincial, Emanuel Melkiades Laka Lena, señaló que el impacto del terremoto ha sido significativo, con viviendas e instalaciones públicas dañadas y una interrupción de las actividades de la población.
Las labores de emergencia están concentradas en la búsqueda y evacuación de víctimas, la atención sanitaria, la entrega de suministros y refugios, además de la recuperación de las vías de transporte y de la infraestructura afectada.
Más de 5.000 personas han debido abandonar sus viviendas. Algunas permanecen en centros de evacuación, mientras otras se encuentran alojadas temporalmente en casas de familiares y conocidos.
La BPBD indicó que los damnificados necesitan con urgencia alimentos, agua potable, medicamentos, mantas, carpas y generadores eléctricos.
El terremoto también provocó graves daños materiales. Según el último reporte, 154 viviendas presentan daños graves, 49 daños moderados y 38 daños menores, aunque informes anteriores habían estimado en más de un millar los edificios afectados.
El movimiento telúrico ocurrió cerca de las seis de la mañana del sábado y tuvo su epicentro aproximadamente 62 kilómetros al noroeste de Ende, una de las principales ciudades de Flores. Posteriormente se registraron 995 réplicas, de las cuales 46 fueron percibidas por la población.
El presidente de Indonesia, Prabowo Subianto, expresó sus condolencias a las familias afectadas y al conjunto de la población de la provincia de Nusa Tenggara Oriental.
Ante la magnitud de la emergencia, el gobierno provincial gestiona la declaración de estado de emergencia por 14 días, con el objetivo de coordinar las labores de ayuda junto a las autoridades centrales.
Flores tiene una población cercana a los dos millones de habitantes y forma parte del denominado Anillo de Fuego del Pacífico, una zona caracterizada por una intensa actividad sísmica y volcánica.
