
En medio del retroceso de 1,5% que registró la economía chilena en julio, el comercio logró mantenerse en terreno positivo y anotó un crecimiento de 0,7% respecto de igual mes del año anterior, según los datos entregados por el Banco Central.
El resultado estuvo impulsado principalmente por el comercio minorista, que registró mayores ventas en almacenes de comestibles, establecimientos especializados en vestuario y plataformas de venta online.
En contraste, el comercio mayorista tuvo un desempeño negativo, afectado especialmente por la disminución en las ventas de materiales de construcción.
Pese al resultado general del sector, los principales retailers advierten que las ventas en sus tiendas físicas siguen enfrentando un escenario complejo, marcado por menores niveles de consumo de los hogares.
La situación es distinta en el canal digital, donde la industria destaca un comportamiento considerablemente más dinámico, con un fuerte desempeño de las ventas a través de internet.
Así, mientras el consumo presencial continúa mostrando señales de debilidad, el comercio electrónico se consolida como uno de los principales motores que permiten al sector desacoplarse parcialmente del deterioro registrado por la actividad económica durante julio.
