
El Gobierno avanza en la tramitación interna de la Ley de Presupuestos 2027, iniciativa que deberá ser ingresada al Congreso antes del próximo 30 de septiembre y que estará marcada por un escenario de crecimiento mínimo del gasto público.
De acuerdo con la Dirección de Presupuestos, durante la primera quincena de septiembre se desarrolla la etapa de discusión y aprobación a nivel superior del Ejecutivo. En esta fase, la propuesta es analizada por el Presidente José Antonio Kast, mientras que el Ministerio de Hacienda deberá posteriormente comunicar las decisiones adoptadas a las distintas carteras.
El biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, explicó que el Ejecutivo privilegiará determinadas áreas dentro de la distribución de los recursos fiscales.
Según detalló, las prioridades estarán concentradas en salud, niñez, seguridad y desarrollo económico, sectores que tendrán una atención especial dentro de la planificación presupuestaria para el próximo año.
Mas precisó que esta definición no implica necesariamente una disminución de recursos para las demás partidas, sino una priorización de estos cuatro ámbitos dentro de un presupuesto que tendrá un margen acotado de crecimiento.
Nueva alza de los combustibles genera preocupación
En paralelo a la discusión presupuestaria, el escenario económico también está marcado por la expectativa de una nueva alza en el precio de los combustibles durante esta semana.
El economista y académico de la Universidad Autónoma, Rodrigo Tranamil, explicó que el incremento internacional del precio del petróleo, las tensiones geopolíticas, la incertidumbre sobre la oferta energética mundial y un tipo de cambio que permanece relativamente elevado en Chile están presionando los valores internos.
De acuerdo con las estimaciones de mercado mencionadas por el especialista, las bencinas podrían registrar un incremento cercano a los 35 pesos por litro.
Para el diésel, en tanto, el ajuste sería considerablemente mayor, con proyecciones que sitúan el aumento entre los 85 y 105 pesos por litro.
De concretarse estas estimaciones, el nuevo ajuste agregaría presión a los costos de transporte y a distintos sectores productivos, en momentos en que el Ejecutivo comienza a definir las prioridades fiscales que marcarán el Presupuesto 2027.
