
El alcalde de Ñuñoa, Sebastián Sichel, solicitó que el partido de revancha entre Universidad de Chile y Everton por los octavos de final de la Copa Chile se dispute sin público en el Estadio Nacional.
La petición surge luego de los graves incidentes registrados en el encuentro de ida jugado en Sausalito, donde el compromiso debió ser suspendido por el lanzamiento de pirotecnia desde las tribunas.
Sichel manifestó su preocupación por la seguridad del principal recinto deportivo del país, ubicado en la comuna de Ñuñoa, y sostuvo que se deben adoptar medidas firmes para evitar nuevos episodios de violencia.
“El partido de Everton-U de Chile en el Estadio Nacional NO se puede jugar con público”, afirmó la autoridad comunal.
El alcalde también llamó a tomar decisiones de fondo frente a la violencia en los estadios y apuntó a la responsabilidad de los clubes y de quienes administran los recintos deportivos.
Según Sichel, ambos actores tienen un rol clave para impedir que este tipo de hechos continúe afectando al fútbol chileno.
