
Una investigación de la Universidad de Atacama identificó poblaciones de chañar y tamarugo con características genéticas importantes para su conservación en el norte de Chile.
Los estudios fueron desarrollados por el académico Roberto Contreras Díaz y permitieron conocer mejor la diversidad genética de estas especies, ambas adaptadas a condiciones extremas de zonas desérticas.
En el caso del chañar, la investigación analizó poblaciones distribuidas desde Arica y Parinacota hasta Coquimbo. Uno de los principales resultados se obtuvo en Copiapó, donde se detectó una población con una alta diversidad genética y con potencial para futuros procesos de restauración y conservación.
Respecto del tamarugo, el estudio destacó una población natural ubicada en el Salar de Llamara, que presenta características genéticas distintas a otros grupos analizados. Esto la convierte en una población especialmente relevante para su protección.
Los investigadores también determinaron que factores como el tipo de suelo, los valles y las grandes extensiones desérticas influyen en la forma en que estas especies se distribuyen y mantienen su diversidad.
Los resultados buscan aportar información científica para diseñar mejores estrategias de conservación y proteger especies que forman parte del patrimonio natural y cultural del norte de Chile.
