
Estados Unidos comenzó a trasladar drones militares MQ-9 Reaper desde África hacia Sudamérica, como parte de una ampliación de sus operaciones contra organizaciones criminales y el tráfico de drogas en la región.
De acuerdo con los antecedentes conocidos, las aeronaves serán desplegadas principalmente en Ecuador y Colombia, países que mantienen acuerdos de cooperación en materia de seguridad con Washington.
El objetivo de estos equipos será reforzar las operaciones de vigilancia, inteligencia y acciones contra estructuras vinculadas al narcotráfico, incluyendo embarcaciones sospechosas utilizadas para transportar drogas por rutas del océano Pacífico y el Atlántico.
El general Francis Donovan, jefe del Comando Sur de Estados Unidos, señaló que la intención es ampliar este tipo de operaciones militares a partir de noviembre.
Los MQ-9 Reaper corresponden a aeronaves no tripuladas de larga autonomía que pueden ser utilizadas para labores de inteligencia y vigilancia, además de operaciones armadas de precisión.
Este modelo ha sido empleado anteriormente por Estados Unidos en operaciones militares en Medio Oriente y África contra organizaciones consideradas terroristas por Washington.
El despliegue en Sudamérica se desarrolla en el marco de la estrategia regional denominada Escudo de las Américas, iniciativa impulsada por la administración del presidente estadounidense Donald Trump para fortalecer la cooperación en materia de seguridad.
Colombia mantiene coordinaciones con Estados Unidos para recibir tres drones MQ-9 Reaper, con la posibilidad de incorporar una cuarta aeronave.
Ecuador también participa de este proceso y mantiene cooperación con Washington para utilizar este tipo de tecnología en operaciones contra el narcotráfico y el crimen organizado.
La presencia de estas aeronaves representa una ampliación de las capacidades de vigilancia y operación militar de Estados Unidos y sus países asociados en distintos puntos de Sudamérica.
