
«Dales la posibilidad de cambiar su configuración de privacidad, pero obviamente no los incentives a hacerlo». Esa frase, atribuida a Mark Zuckerberg en un correo interno, terminó convertida en una de las piezas clave del juicio que acaba de costarle a Meta 25 mil millones de dólares, la multa más alta de su historia.
(Sí, la cifra es correcta: 25.000 millones de dólares. Eso es 557 veces lo que busca recaudar la Teletón este año).
Este miércoles 21 de octubre, un juez del estado de Nuevo México en Estados Unidos, ordenó a Meta, la dueña de Facebook, pagar esa suma por engañar a sus usuarios sobre cómo manejar sus datos personales. Así lo informa la agencia AP, que detalla que el fallo llegó después de que un jurado declarara responsable a la empresa en septiembre.
Una mentira repetida durante más de una década
El juez Francis J. Mathew sostuvo que el engaño fue intencional y que los ejecutivos confundieron a los usuarios de forma sistemática. «Facebook prometió a los usuarios que ellos controlaban sus datos. Eso era falso», escribió en su resolución.
La multa no es lo único millonario. El jurado encontró más de 43 millones de violaciones a las leyes de protección al consumidor del estado. Según el medio especializado en tecnología Ars Technica, que revisó la sentencia, el magistrado habló de declaraciones públicas repetidas durante más de 11 años, desde 2010, sobre el control de los datos, el mal uso por parte de terceros, la desinformación, el discurso de odio y la desigualdad en la aplicación de las reglas.
El caso nació del escándalo de Cambridge Analytica, la consultora política que recolectó datos de Facebook para vender avisos dirigidos durante las elecciones de 2016.
Ars Technica añade que Mathew consideró que las pruebas respaldaban «el nivel más alto de sanción permitido» por la ley local de prácticas desleales.
Y que Meta agradezca: Nuevo México había pedido más, hasta 40 mil millones de dólares.
Lo que mostraron los documentos internos
Aquí es donde el fallo se pone incómodo para la empresa. Según el juez, mensajes internos y resultados de investigaciones demostraron que Mark Zuckerberg, en lugar de educar a los usuarios, optó por aprovechar su desconocimiento para llevarlos a compartir más información de forma pública.
Hay más. Facebook no avisaba cuando las aplicaciones hacían mal uso de los datos, y de unas 2.000 aplicaciones vinculadas a ese problema, sólo vetó a dos. Tras su investigación, la compañía decidió estrechar su propia definición de «mal uso de datos» para tener que notificar a menos gente, ya que hacerlo implicaba mucho trabajo, según el magistrado.
El juez también apuntó que la plataforma siguió lucrando con páginas de desinformación y de odio. Una investigación interna halló mucho contenido político, de salud y de ciencia falso o dudoso, dándose cuenta de que los avisos funcionaban mejor que en las páginas de publicaciones normales. Meta, según el fallo, prefirió no compartir esos hallazgos.
Otro punto fue la promesa de «trato igualitario». Ars Technica recuerda que una categoría de usuarios, como celebridades e influencers, recibía advertencias antes de sufrir sanciones y veía revertidas decisiones que a la mayoría no se le revertían.
Meta había esperado algo parecido a los 5 mil millones de dólares que pagó en 2019 a la Comisión Federal de Comercio de EEUU por el mismo escándalo. Según Ars Technica, que cita a AP, calculaba pagar a lo sumo 3.400 millones y aseguraba que cualquier monto mayor sería «inconstitucional». Por el contrario, Mathew aseguró que ese acuerdo «no puede verse como algo aparte» y que claramente las sanciones previas no disuadieron a la empresa de seguir con sus prácticas engañosas.
Meta apelará, y Nuevo México fue solo
La compañía no se quedó callada. Su director jurídico, C.J. Mahoney, afirmó que la demanda busca «imponer un impuesto a la expresión» y dijo estar confiado en ganar la apelación. Meta añadió que el fallo hace «casi imposible» operar en Nuevo México.
Ars Technica agrega que expertos legales consultados por Reuters ven opciones razonables de que la multa se reduzca en la apelación, apoyándose en argumentos constitucionales. El medio también nota que Meta mencionó en su declaración su apuesta por la inteligencia artificial y la competitividad del país, lo que se interpreta como un guiño pidiendo ayuda al gobierno de Donald Trump.
Del otro lado, el fiscal general del estado, Raúl Torrez, habló de un mensaje «inequívoco» para Silicon Valley y dijo que ninguna corporación es demasiado poderosa como para no rendir cuentas. Prometió seguir usando este caso como modelo para hacer cumplir las leyes de protección al consumidor.
Nuevo México tomó un camino distinto al del resto del país. En agosto, Meta cerró un acuerdo por 18 mil millones de dólares con casi todos los estados y territorios, salvo Nuevo México y Florida, y aceptó reforzar la seguridad infantil en Facebook e Instagram.
Torrez prefirió ir a juicio por su cuenta, y la cifra final sugiere que la jugada le resultó rentable.
¿Una gota en el océano?
Para dimensionarlo, Meta vale unos 1,8 billones de dólares en bolsa y facturó más de 200 mil millones el año pasado, según AP. De hecho, sus acciones subieron 2% tras conocerse el fallo, así que el mercado no pareció impresionado. Algunos críticos, apunta Ars Technica, dicen que la multa es «una gota en el océano» para una empresa de ese tamaño.
Aun así, el medio detalla que el informe del tercer trimestre de Meta mostró que el acuerdo con los estados le costó cerca de 10 mil millones de dólares, y que sin ese gasto su resultado operacional habría sido 22 mil millones mayor.
Nidhi Hegde, directora ejecutiva de la organización de vigilancia American Economic Liberties Project, dijo a AP que los usuarios quieren más fiscales dispuestos a ir a juicio en vez de pactar. Y miró hacia adelante, con la IA. «Ahora están lanzando Muse, un asistente de IA que anima a la gente a confiarle desde sus cuentas bancarias hasta su información médica», advirtió.
