
Las intensas precipitaciones y las condiciones de riesgo generadas por el sistema frontal que afecta a la zona central del país provocaron la suspensión de clases para este martes 27 de octubre en diversos establecimientos educacionales de la Región Metropolitana y de O’Higgins.
Una de las comunas que adoptó esta medida fue Las Condes, donde la municipalidad determinó suspender las actividades en todos sus establecimientos educacionales, incluyendo ocho colegios y cinco jardines infantiles.
La alcaldesa Catalina San Martín explicó que la decisión busca proteger a las comunidades escolares ante las condiciones meteorológicas y los riesgos asociados a la emergencia.
“Nuestra prioridad es resguardar la seguridad de los estudiantes y funcionarios, por lo que decidimos suspender las clases en nuestros recintos”, señaló la autoridad comunal.
La suspensión también afecta a establecimientos ubicados fuera del perímetro de seguridad establecido por las autoridades. Según informó el delegado presidencial metropolitano, Germán Codina, algunos recintos solicitaron autorización al Ministerio de Educación para interrumpir sus actividades.
Entre ellos se encuentran los colegios Farellones y San Juan de Kronstadt, en Lo Barnechea; el Colegio San Juan de Pirque y el Jardín Infantil Las Almendritas, en Pirque; además del Colegio Redland y los jardines infantiles Ganbaru y General Blanche, en Las Condes.
Paralelamente, el Gobierno dispuso la suspensión de clases en los establecimientos situados dentro del polígono de seguridad definido por la emergencia, que comprende sectores cercanos a Camino Las Flores, avenida Plaza, Quebrada Honda, Colina Vista Hermosa, General Blanche, Paul Harris y Camino El Alba.
La emergencia también se extendió a la Región de O’Higgins, donde la comuna de Requínoa suspendió las actividades escolares tras el paso de un tornado categoría EF-2.
El fenómeno dejó al menos 70 viviendas afectadas y daños en un establecimiento educacional, situación que motivó la adopción de medidas preventivas.
Las autoridades mantienen las acciones de seguridad frente a las consecuencias del sistema frontal, mientras se evalúan las condiciones para el desarrollo de las actividades escolares en los sectores afectados.
