
De acuerdo con los antecedentes policiales, la organización era liderada por ciudadanos colombianos y mantenía una estructura destinada al transporte, almacenamiento y distribución de drogas hacia la Región Metropolitana y distintas zonas del sur de Chile.
Entre los detenidos se encuentran seis ciudadanos colombianos, cinco chilenos y un ecuatoriano, quienes son investigados por su presunta participación en las diferentes etapas de funcionamiento de la red.
El procedimiento permitió decomisar cannabis sativa y clorhidrato de cocaína, además de ocho armas de fuego. Una de ellas fue identificada como sustraída a la policía de Tucumán, en Argentina.
El fiscal Marcelo Vargas, jefe subrogante de la Fiscalía Supraterritorial, destacó que la investigación no se limitó a interceptar los cargamentos, sino que permitió avanzar sobre toda la estructura logística utilizada por la organización.
«No solamente estamos atacando los transportes de droga, sino que también toda la cadena logística», explicó el persecutor.
Según detalló, las diligencias permitieron identificar las rutas de traslado, los lugares utilizados para almacenar las sustancias y los mecanismos empleados para distribuirlas en distintas regiones.
La investigación también reveló operaciones destinadas a ocultar el origen del dinero obtenido mediante las actividades ilícitas.
Entre los antecedentes detectados figuran barberías presuntamente utilizadas como negocios de fachada para blanquear capitales. Como parte de las diligencias, se dispuso el congelamiento de ocho cuentas bancarias vinculadas a la investigación.
El director general de la PDI, Eduardo Cerna, valoró los resultados del procedimiento y destacó que fue posible establecer el funcionamiento completo de la organización, identificando las funciones que cumplían sus integrantes y los mecanismos utilizados para encubrir los recursos económicos.
Por su parte, el ministro de Seguridad, Martín Arrau, sostuvo que las autoridades continuarán concentrando sus esfuerzos en el fortalecimiento del control fronterizo y la investigación del crimen organizado.
La autoridad explicó que uno de los objetivos es dificultar el ingreso de sustancias ilícitas al territorio nacional, mientras que el segundo apunta a seguir las rutas del dinero mediante labores de inteligencia e investigación policial.
El operativo constituye un avance en las investigaciones contra organizaciones dedicadas al tráfico internacional de drogas, al intervenir no solo el traslado de las sustancias, sino también su almacenamiento, distribución y presuntos mecanismos de lavado de activos.
