
El canciller argentino, Pablo Quirno, defendió el respeto al derecho internacional y la libertad de navegación marítima, en medio de las tensiones generadas por la próxima apertura de una ruta comercial entre Punta Arenas y las islas Malvinas, que será operada por el buque chileno Danstar.
Las declaraciones fueron realizadas tras su participación en una reunión de ministros de Relaciones Exteriores del G20, desarrollada en Atlanta, Estados Unidos, donde abordó la importancia de garantizar el tránsito de embarcaciones destinadas al comercio internacional.
«Ningún país puede obstruir el tránsito marítimo y desconocer las reglas internacionales», sostuvo Quirno mediante una publicación en sus redes sociales.
El secretario de Estado argentino advirtió que las interrupciones de las principales rutas marítimas pueden afectar el comercio mundial y poner en riesgo el abastecimiento de alimentos y energía.
Asimismo, destacó la capacidad de Argentina para contribuir a la seguridad alimentaria y energética internacional, insistiendo en la necesidad de mantener normas claras que permitan el intercambio comercial entre los países.
«El comercio necesita libertad. La libertad necesita reglas que se respeten», expresó el canciller.
Sus declaraciones se producen en momentos en que existe preocupación por el próximo viaje del buque Danstar, embarcación de bandera chilena que conectará comercialmente Punta Arenas con Puerto Stanley, en las islas Malvinas, territorio bajo administración británica cuya soberanía reclama Argentina.
La nave zarpó desde Valparaíso el pasado 29 de octubre con destino a Magallanes, donde deberá completar trabajos de preparación antes de iniciar su primer recorrido hacia las islas, previsto para comienzos de diciembre.
La controversia surgió luego de que informes de inteligencia chilena advirtieran sobre la posibilidad de un incidente diplomático durante la navegación, debido a los cuestionamientos argentinos respecto de esta nueva conexión marítima.
Ante ese escenario, el gobernador regional de Magallanes, Jorge Flies, solicitó la intervención preventiva de la Cancillería chilena y confirmó conversaciones con el Gobierno central para evitar que las diferencias escalen.
La autoridad regional planteó que cualquier controversia debe resolverse mediante el diálogo diplomático y respetando los acuerdos internacionales que regulan la navegación.
Por su parte, el canciller chileno, Francisco Pérez Mackenna, también ha manifestado su confianza en que los tratados vigentes permitan garantizar el tránsito de la embarcación.
Aunque las declaraciones de Pablo Quirno fueron formuladas en un contexto internacional y no mencionaron expresamente al Danstar, su defensa de la libertad de navegación adquiere relevancia frente a las inquietudes surgidas por el próximo recorrido comercial entre Chile y las islas Malvinas.
