
La economía chilena volvió a registrar cifras negativas durante agosto, luego que el Índice Mensual de Actividad Económica, Imacec, cayera 1% en doce meses, completando su segundo retroceso consecutivo.
El resultado se suma a un escenario laboral debilitado, luego que la tasa de desempleo alcanzara su mayor nivel desde 2021 durante el trimestre terminado en agosto.
Con la cifra conocida este jueves, la actividad económica acumula una contracción de 0,5% durante los primeros ocho meses de 2026.
El dato refleja seis caídas anuales del Imacec entre enero y agosto, la misma cantidad registrada durante 2020. Desde el inicio de la serie comparable del Banco Central, en 1997, solo en 1999 y 2009 se observaron más retrocesos durante igual período.
De esta manera, 2026 se convierte en el cuarto año desde 1997 en que la actividad económica presenta una variación promedio negativa durante sus primeros ocho meses, junto con 1999, 2009 y 2020.
El principal factor detrás del resultado de agosto fue nuevamente la minería, que registró una fuerte caída de 17,4% en comparación con el mismo mes del año pasado.
La baja estuvo asociada principalmente a una menor extracción de cobre, producto de menores leyes del mineral, trabajos de mantenimiento y condiciones climáticas adversas que afectaron distintas zonas productivas del norte del país.
La minería restó 2,3 puntos porcentuales a la variación anual del Imacec. En contraste, la actividad no minera creció 1,4%, lo que permitió moderar parcialmente el retroceso general.
En términos desestacionalizados, el Imacec disminuyó 0,7% respecto de julio. La minería, en tanto, cayó 10,7% mensual y provocó que la producción de bienes retrocediera 2,9%.
En comparación anual, la producción de bienes disminuyó 4,9%, nuevamente afectada principalmente por el desempeño minero.
El resto de los sectores productores de bienes mostró un comportamiento distinto y aumentó 4,9% en doce meses. En este resultado incidió especialmente una mayor generación eléctrica, favorecida por una mayor disponibilidad de agua.
La industria manufacturera registró un crecimiento anual de 0,3%, impulsada por una mayor elaboración de productos químicos y pesqueros. Estas cifras fueron parcialmente compensadas por una menor producción de celulosa y productos de papel.
El comercio también se mantuvo en terreno positivo y creció 2,2% anual. El avance estuvo explicado por el comercio automotor y minorista, principalmente por mayores ventas de vehículos, alimentos, vestuario y productos adquiridos a través de plataformas digitales.
El comercio mayorista, en cambio, no registró variación anual debido a que el aumento en las ventas de alimentos fue compensado por menores operaciones relacionadas con combustibles y materiales de construcción.
Los servicios crecieron 0,8% respecto de agosto de 2025, principalmente por el desempeño de los servicios personales y actividades vinculadas a salud.
En contraste, restaurantes y hoteles registraron una disminución de su actividad durante el período.
Las cifras confirman un escenario económico debilitado durante 2026, con una fuerte contracción de la minería, seis meses con variaciones anuales negativas y un mercado laboral que continúa mostrando dificultades.
