
La comunidad católica de Caldera conmemoró un nuevo aniversario del fallecimiento de Fray Crisógonomo Sierra y Velásquez, conocido como el Padre Negro, con una tradicional romería que reunió a cientos de fieles, bailes religiosos y autoridades eclesiásticas.
La actividad comenzó con una misa en la iglesia San Vicente de Paul y continuó con una procesión hasta el cementerio de la comuna, donde descansan los restos del sacerdote franciscano, recordado por su labor social y su cercanía con las comunidades de Atacama.
El obispo de Copiapó, Monseñor Ricardo Morales, destacó que, a 81 años de su muerte, la figura del Padre Negro sigue convocando a los fieles por su ejemplo de sencillez, humildad y devoción mariana.
La conmemoración se realizó además en un momento clave para su causa de santidad. En abril de este año, la Santa Sede otorgó el Nihil Obstat, autorización que permite iniciar oficialmente el proceso para su eventual canonización. Actualmente, el Obispado de Copiapó trabaja en los primeros trámites para que, en el futuro, el Vaticano evalúe su elevación a los altares.
