
Flowise se llama el software que Nueva Atacama utiliza para detectar fugas en la red de agua potable y que ha permitido evitar progresivamente la pérdida del recurso hídrico. Este innovador sistema monitorea en tiempo real, y a la fecha ha detectado más de 3 mil fugas en los más de 970 kilómetros de tuberías distribuidas en toda la región.
El jefe de departamento de desarrollo de redes de Nueva Atacama, Cristian Jara, explica que esta plataforma tecnológica opera de manera continua y supervisa variables críticas como caudales, presiones y consumos en cada comuna. “Mediante algoritmos de análisis y monitoreo permanente, el sistema identifica comportamientos fuera de los parámetros normales de operación y genera alertas tempranas que permiten a los equipos especializados actuar con rapidez y precisión”, sostuvo.
A través de esta herramienta la sanitaria ha fortalecido su capacidad para anticipar fallas y contribuir a la eficiencia hídrica: “En nuestros 7 años de operación y gracias al uso de la tecnología Flowise, hemos logrado recuperar más de 1 millón 400 mil m³ de agua”, destacó Jara. A su vez, agrega que “La incorporación constante de tecnología fortalece la resiliencia de nuestros sistemas y nos permite seguir mejorando el servicio a los clientes”.
Los resultados también se reflejan en el trabajo preventivo desarrollado durante el último año. Sólo en 2025, la sanitaria revisó más de 16 mil medidores, monitoreó más de mil kilómetros de redes de agua potable y evaluó el funcionamiento de 2.521 válvulas y grifos operacionales, fortaleciendo la seguridad y confiabilidad de sus sistemas.
«La innovación tecnológica es una herramienta fundamental para enfrentar los desafíos asociados a la eficiencia hídrica y la sostenibilidad. Nuestro compromiso es seguir incorporando soluciones que nos permitan maximizar el aprovechamiento del recurso, fortalecer la resiliencia de los sistemas y generar valor para los clientes y comunidades», agregó Jara.
Cada fuga detectada oportunamente representa agua que permanece disponible para las personas, mayor eficiencia en la operación y una mejor capacidad de respuesta frente a los desafíos que impone el cambio climático. Ese es el valor que hoy aporta la transformación digital a la gestión sanitaria y al desarrollo sostenible de Atacama.
