La tremenda labor de la Unidad de Salud Mental del HPH para lograr el reencuentro familiar de joven extranjero desaparecido hace 3 años

En la comunidad de Vallenar, gran parte de sus vecinos deben recordar el caso del “joven extranjero que por las noches llamaba a su mamá en las calles”, caso que se hizo viral por las redes sociales en nuestra provincia y que hoy cuenta con un final distinto y feliz.

Y es que fue mediante redes sociales, que se hizo conocido el caso de este joven que deambulaba por las calles de la comuna, con la mirada extraviada, de forma desaseada, y con una mirada triste en sus ojos. Y fueron vecinos de Vallenar, quienes fotografiaron al muchacho y subieron su imagen a redes sociales, para saber si alguien lo reconocía, sabía de algún familiar o cómo se lo podía ayudar.

Pero fue que el 30 de junio ingresa al Hospital Provincial del Huasco, y es en ese momento que comienza una historia de bondad, labor profesional y reencuentro familiar, que pocas veces se da dentro de una institución de salud. Personal de salud recuerda que ingresó al hospital “sin identificación, desorientado en tiempo, espacio y persona, sin identificación ni red familiar, y que refiere verbalmente que se autodenomina Brayan González”.

Leslie Tello Urzúa, enfermera supervisora de la Unidad de Salud Mental recuerda que “ingresa al hospital por gestión de la comunidad. Los vecinos lo vieron en la calle e intentaron ayudarlo trayéndolo al servicio de Urgencias del hospital y trataron de traer dos veces, pero la primera vez no quiso y la segunda la comunidad lo convenció. El gritaba en la calle, deambulaba, andaba por distintos sectores. Recorrió Vallenar y dormía en la calle, alimentándose de la voluntad de las personas. Además, nos enteramos de que hacía trueque, porque a veces la gente le daba una cerveza y él lo intercambiaba por galletas”.

Nelson Castillo, psicólogo de la Unidad de Salud Mental comenta que “los vecinos decían en redes sociales que el joven no era delincuente, no andaba asaltando, no era drogadicto, solo estaba desorientado, con conductas erráticas como llamar a la madre, llorar en las noches. No es una típica persona en situación de calle, que andaba pidiendo dinero, e impresionaba que algo le ocurría y la comunidad se comenzó a preocupar”. En esta parte de la historia, aparece una persona que comienza a ayudarlo. Le llevaba comida, pero las personas en situación de calle terminaban quitándoselas, y fue víctimas de robos y asaltos”.

Incluso, fue tal la generosidad de la comunidad que una vecina se lo llevó a dormir a su casa, donde le dieron un colchón y dormía en un garaje de esa vivienda. Dormía en la noche y en el día volvía a salir a la calle a deambular. “Cuando llegó al hospital estaba muy desorientado y clínicamente era un caso difícil. No se expresaba bien, no sabíamos si le había pasado algún accidente, un trauma, violencia”, recuerda Castillo.

LABOR INVESTIGATIVA

Es en esta parte de la historia, donde funcionarios de la Unidad de Salud Mental del HPH, comienzan a indagar quién es la persona que llegó y si realmente está extraviado. “Solicitamos a una de las asistente social del hospital que realizará la calificación de derechos para poder entregarle un rut provisorio, lo que ocurrió a mediados de julio”, explica la enfermera supervisora de Unidad de Salud Mental. “Se ha realizado un gran trabajo por la enfermera Carolina Contreras, los técnicos en enfermería, quienes han colaborado en labores del aseo personal del joven, se le ha provisto de ropa por parte del hospital, le cortamos el cabello”, señala.

Entre medio de diversas gestiones para poder realizar labores para dar con su identidad, el joven extranjero muestra mejorías, con recuerdos e información autobiográfica, señalando que vivió en Perú y Argentina.

Pero hubo un hecho que marcó un precedente importante en la atención entregada, que permitió a un profesional vincularse con el joven al entregar este último, una cifra numeral de forma verbal y nombres de personas, un colegio y una dirección en la localidad de Tunja, Colombia.

“Realizamos diversas investigaciones, una de ellas con el número que nos dio, las cuales al cotejarlo como cédula de ciudadanía colombiana nos reporta la Procuraduría General de la nación Colombiana que no existen antecedentes penales y que la cifra verbalmente entregada por el joven extranjero, correspondía a su identificación”, recuerda la enfermera supervisora.

Luego, continuando con la labor investigativa, los profesionales cotejaron las personas desaparecidas en Colombia, en una plataforma llamada Sirdec de Medicina Legal colombiana, donde logran conocer que el joven estaba desaparecido desde el 28 de diciembre de 2022, existiendo una denuncia en enero de 2023 de manera formal. Luego de eso, se solicitó una fotografía a esta institución para cotejar si era el mismo, entregándoles respuestas positivas a los profesionales del HPH.

Paralelamente, comenzaron mediante redes sociales a buscar a la familia del joven colombiano, logrando dar con un Facebook donde una mujer solicita ayuda para encontrar a su hijo desaparecido identificado con el mismo nombre.

Luego de encontrar a la madre, los profesionales tomaron contacto con la Dirección del HPH, para informar lo que estaba ocurriendo y que se pudiera tomar contacto con las entidades pertinentes e informar a la madre, que su hijo estaba en Chile, y particularmente en Vallenar.

Fue precisamente el director del recinto, Juan Pablo Rojas, quien en conjunto con los profesionales, se comunicaron con la madre del joven, Yuri C.CH, para entregarle la información de su hijo desaparecido hace casi 3 años. “Estábamos muy emocionados ambos, yo por entregarle esta tremenda noticia a la madre y ella, al saber noticias concretas de la aparición de su hijo. Desde ese momento comenzamos a gestionar la llegada de la madre a Chile y a Vallenar, donde se encuentra desde hace casi 20 días y logró reencontrarse con su hijo. Es una sensación de orgullo, satisfacción y tranquilidad, que permiten que una madre se reencuentre con su hijo extraviado hace 3 años. Estamos orgullosos de la labor de nuestro equipo de Salud Mental, que desde el día uno no dejó de lado este caso y pudieron hacer todo lo humanamente posible para dar con el paradero de la familia de Bayron”.

FAMILIA

La madre del joven, Yuri C. CH, nunca había salido de su país. Desde el momento en que su hijo desapareció no dejo un día de pensar en él y hacer los esfuerzos necesarios para dar con su paradero. Fue a los barrios más peligrosos de Bogotá, se expuso a peligros, fue estafada, perdió un negocio y fallecieron familiares. “Cuando recibí la noticia de que mi hijo estaba vivo, fue volver a nacer. Todas las noches rezaba y pedía que Dios lo cuidara y que me diera al menos una noticia de que él estaba vivo y bien, pero nunca llegó esa llamada”, recuerda.

“Cuando me habla de sentimientos, para mí son demasiados sentimientos encontrados. Estoy feliz, pero llegue a un punto donde ya perdí la fe, y me da pena decirlo, porque yo soy muy creyente y va pasando el tiempo y nada. En mi país, las autoridades lo buscaban porque estaba reportado como desaparecido y cuando me contactan desde el Hospital de Vallenar y me dicen que el muchacho que está acá puede ser mi hijo, pero me dejan esa duda, el corazón se me iba a salir. Esa noche del llamado, yo no dormí esperando que me volvieran a llamar al día siguiente”, dice la madre.

“Tuve momentos de incredulidad porque en Colombia ya me había estafado. Yo colocaba letreros y personas me llamaban y me decían ´acá está su hijo´ y me pedían dinero y yo caía. Entonces cuando me dicen que mi hijo está en Chile, yo pensé que era otra estafa, pero cuando me llama el director del hospital y se presenta muy formal, y me dice que no es una estafa y que él simplemente me da la certeza de que estaba corroborado que era mi hijo, yo ya no podía dar más de felicidad”.

Yuri se reunió con su hijo hace 20 días, luego de haber estado desaparecido desde el 28 de diciembre de 2022. Están poco a poco reencontrándose y volviendo a reconocerse. El joven ha tenido un avance notorio desde la llegada de su madre y se espera que puedan retornar a Colombia antes de las Fiestas Patrias, con la tranquilidad de rehacerse como familia y volver a empezar de cero. “Mi hijo estuvo de cumpleaños el 10 de agosto, y yo llegué a Chile un día antes. Ese día, yo volví a nacer”, finaliza Yuri.

Mostrar más
Botón volver arriba
----fin google ----