
La FIFA salió al paso de las críticas generadas por su proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE) y aseguró que la iniciativa no busca vender el fútbol ni ceder el control de la gobernanza del deporte, luego del rechazo expresado por confederaciones como la UEFA y la Concacaf.
A través de un nuevo comunicado, el organismo presidido por Gianni Infantino afirmó que reconoce y respeta las observaciones formuladas públicamente por distintas entidades, al tiempo que reafirmó su compromiso con un proceso de consulta abierto, transparente y democrático.
La FIFA lamentó que, a su juicio, información errónea difundida por algunos medios de comunicación haya interferido en el proceso de consultas previsto. En ese sentido, sostuvo que continuará con ese mecanismo para que las 211 asociaciones miembro puedan emitir su voto sobre la base de información oficial.
En el documento, el organismo también respondió a las críticas provenientes del fútbol europeo, señalando que «ninguna entidad puede arrogarse la representación de las 211 asociaciones miembro de todo el mundo».
La entidad explicó que el objetivo de FIFA Forward Enterprise es optimizar la gestión comercial de sus competiciones para aumentar los ingresos, recursos que, según indicó, serán redistribuidos entre todas las asociaciones afiliadas.
Finalmente, la FIFA reiteró que el proyecto solo seguirá adelante si obtiene el respaldo de la mayoría de sus asociaciones miembro, insistiendo en que cualquier decisión será adoptada mediante un proceso de consulta abierto y democrático.
