
Al menos dos personas murieron y más de veinte resultaron heridas durante nuevos ataques rusos contra Kiev en la madrugada de este miércoles, según informó el alcalde de la capital ucraniana, Vitali Klichkó.
La ofensiva afectó infraestructura energética y edificios residenciales. Durante las primeras horas de la jornada se escucharon numerosas explosiones, mientras la Fuerza Aérea ucraniana advirtió que varios misiles balísticos rusos se dirigían hacia la ciudad.
Medios ucranianos también reportaron explosiones en Járkov, en el noreste del país, y en Dnipró, en el centro-este.
Poco antes de la medianoche, el presidente Volodímir Zelenski había informado de un ataque balístico que alcanzó una de las centrales eléctricas más importantes de Kiev.
El mandatario sostuvo que, por segunda vez en aproximadamente 24 horas, Ucrania no recibió de sus socios las advertencias habituales sobre el lanzamiento de misiles desde territorio ruso, lo que dificultó la respuesta defensiva.
“Nuestros sistemas detectaron estos misiles cuando estaban prácticamente en Kiev”, señaló.
Zelenski no identificó al país aliado que habría dejado de proporcionar esa información. Sus declaraciones se producen después de advertencias de Estados Unidos sobre un posible corte del suministro de inteligencia si Ucrania continúa atacando refinerías rusas, acciones que Washington cuestiona por sus efectos sobre el mercado internacional de combustibles.
Los antecedentes disponibles no permiten establecer que la falta de advertencias denunciada por Zelenski corresponda a una suspensión de información por parte de Estados Unidos.
