
La Comisión Europea impuso este jueves multas por un total de 890 millones de euros a Google por incumplir la Ley de Mercados Digitales (DMA), al favorecer sus propios servicios en el buscador y restringir la capacidad de los desarrolladores de aplicaciones para ofrecer alternativas más económicas fuera de Google Play.
Además de la sanción económica, el Ejecutivo comunitario ordenó a la compañía modificar estas prácticas en un plazo de 60 días. De no hacerlo, podría enfrentar multas periódicas de hasta el 5% de su facturación anual a nivel global.
La primera sanción, de 460 millones de euros, responde a que Google habría otorgado un trato preferente a servicios propios, como Google Shopping, búsquedas de hoteles, transporte y resultados deportivos, ubicándolos en posiciones destacadas del buscador mediante elementos visuales y filtros que, según Bruselas, perjudican a sus competidores.
La segunda multa, por 430 millones de euros, está relacionada con las restricciones impuestas a los desarrolladores de aplicaciones que utilizan Google Play, impidiéndoles informar libremente a los usuarios sobre ofertas o servicios más baratos disponibles en sus propios sitios web o en otras tiendas de aplicaciones.
La Comisión Europea sostuvo que, si bien la legislación permite a Google cobrar una comisión por los clientes obtenidos a través de Google Play, las condiciones aplicadas por la empresa exceden lo permitido por la normativa comunitaria.
Las sanciones son inferiores a otras impuestas anteriormente a la tecnológica, debido a que fueron aplicadas bajo la Ley de Mercados Digitales, vigente desde 2022, y abarcan un período de infracción más acotado, entre marzo de 2024 y diciembre de 2025. Además, las autoridades europeas consideraron que Google ya comenzó a implementar algunos cambios para ajustarse a la normativa.
Las vicepresidentas de la Comisión Europea, Teresa Ribera, responsable de Competencia, y Henna Virkkunen, encargada de la regulación digital, señalaron que la institución tiene la obligación de hacer cumplir las normas comunitarias, independientemente de las presiones externas.
Consultada sobre una eventual reacción del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, frente a las sanciones, Ribera afirmó que la Comisión Europea debe actuar conforme a la legislación vigente y al derecho internacional, descartando que decisiones de este tipo puedan verse influenciadas por presiones políticas.
Por su parte, Google rechazó la decisión y sostuvo que la aplicación de la DMA está perjudicando la experiencia de los usuarios europeos. En un comunicado, el presidente de Asuntos Globales de Google y Alphabet, Kent Walker, aseguró que la empresa se ha visto obligada a eliminar funciones como la visualización en tiempo real de precios y disponibilidad de hoteles, vuelos y restaurantes, además de modificar medidas de seguridad en Google Play.
La compañía sostuvo que estas exigencias regulatorias deterioran la calidad de sus servicios y afirmó que las nuevas obligaciones terminan afectando tanto a las empresas como a los consumidores europeos.
