
Irán afirmó este viernes haber lanzado una serie de ataques contra bases militares de Estados Unidos en Jordania, Kuwait y Baréin, en respuesta a la ofensiva emprendida por Washington en la región.
A través de un comunicado difundido por el Cuerpo de Guardias de la Revolución Islámica (CGRI), Teherán aseguró haber causado «graves daños y bajas» a las fuerzas estadounidenses tras atacar con drones un depósito de municiones y un cuartel en la base aérea Ali Al Salem, en Kuwait. Además, sostuvo que la instalación donde se encontraba personal militar estadounidense colapsó completamente tras el impacto.
La Guardia Revolucionaria también informó que destruyó un centro de datos de inteligencia de Amazon en Baréin y que posteriormente atacó el resto de las instalaciones. Asimismo, aseguró haber empleado drones Arash para atacar tanques de combustible, almacenes y equipos militares en la base aérea Isa, ubicada en el sur de ese país.
Según el comunicado iraní, también fueron atacados con drones los hangares de mantenimiento de aeronaves y los cuarteles de las fuerzas estadounidenses en la base de Al-Azraq, en Jordania.
En medio de la escalada, Teherán advirtió que las amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump, «solo fortalecen la determinación y la voluntad del pueblo y las fuerzas armadas» para enfrentar a Estados Unidos.
Por su parte, las Fuerzas Armadas de Jordania informaron que sus sistemas de defensa aérea interceptaron siete misiles y seis drones lanzados desde territorio iraní contra el país. La institución aseguró que la operación no dejó víctimas ni daños materiales, mientras equipos especializados retiraron los restos de los proyectiles caídos.
La nueva escalada se produce luego de que Estados Unidos intensificara este mes sus operaciones militares contra Irán, tras poner fin a la tregua alcanzada en junio, argumentando que la medida responde a los ataques iraníes contra buques comerciales en el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de energía.
Hasta el momento, las autoridades estadounidenses no han confirmado los daños reportados por Irán ni se han pronunciado sobre las afirmaciones realizadas por la Guardia Revolucionaria.
