
La Guardia Revolucionaria de Irán anunció el inicio de la decimotercera ola de ataques contra bases estadounidenses en países de Medio Oriente, incluyendo Kuwait y Emiratos Árabes Unidos, además de objetivos en Israel, en el marco de la operación denominada “Promesa Verdadera 4”.
Según el comunicado oficial, una decena de drones impactaron la base naval estadounidense Arifjan, en Kuwait, mientras que otro ataque tuvo como blanco un punto de concentración de fuerzas estadounidenses en Dubái. Las autoridades iraníes señalaron que se esperan víctimas, aunque no se entregaron cifras concretas.
La televisión estatal iraní difundió imágenes de presuntos ataques con misiles contra la base aérea Muwaffaq Salti, en Jordania, y contra Tel Aviv. En paralelo, la agencia oficial KUNA confirmó la activación de sirenas en territorio kuwaití.
El Ministerio de Defensa de Kuwait informó que, desde el inicio del conflicto, se han detectado 178 misiles balísticos y 384 drones, con un saldo de 27 militares heridos. A su vez, las autoridades de Emiratos Árabes Unidos señalaron que sus sistemas de defensa aérea se encuentran operativos para repeler una nueva andanada de proyectiles iraníes.
En Catar, el Ministerio de Defensa aseguró haber interceptado dos misiles antes de que impactaran en su territorio y afirmó que las fuerzas armadas cuentan con capacidad plena para resguardar la soberanía nacional.
Por su parte, las Fuerzas de Defensa de Israel informaron que detectaron misiles lanzados desde Irán hacia su territorio, indicando que los sistemas defensivos están activados y que, hasta el momento, no se registran impactos ni víctimas.
Los ataques coinciden con nuevos bombardeos de Israel contra Teherán, dirigidos contra instalaciones estratégicas, incluida la Corporación de Radiodifusión de Irán y otras áreas de la capital. De acuerdo con reportes de medios estatales iraníes, partes del complejo ubicado en el distrito de Evin resultaron afectadas, aunque la transmisión no fue interrumpida.
Desde el sábado, Israel y Estados Unidos mantienen operaciones militares contra distintas posiciones en Irán, argumentando que buscan neutralizar arsenales y producción de misiles balísticos.
Según la Media Luna Roja Iraní, más de 555 personas han fallecido en la República Islámica desde el inicio de los bombardeos, incluidas 180 víctimas en un ataque contra una escuela en la localidad de Minab.
