
La seguidilla de sistemas frontales que ha afectado durante los últimos días a la zona centro-sur y al Norte Chico tiene una explicación meteorológica: un fenómeno conocido como bloqueo atmosférico, que está desviando los frentes hacia el centro y norte del país, provocando precipitaciones poco habituales en regiones como Coquimbo y Atacama.
Así lo explicó Sergio González, ingeniero ambiental de la Universidad de Valparaíso y especialista en meteorología y climatología, quien señaló que estos eventos son consecuencia del desplazamiento de centros de baja presión desde el océano hacia el continente.
Según el experto, los sistemas frontales que llegan a Chile se originan en el océano Pacífico y normalmente afectan a la zona sur. Sin embargo, bajo determinadas condiciones atmosféricas pueden avanzar hacia el centro e incluso el norte del territorio nacional.
González indicó que el actual escenario responde a la presencia de altas presiones sobre el mar de Amundsen-Bellingshausen, frente a la Antártica, las que actúan como una barrera que obliga a los sistemas frontales a desplazarse más al norte.
«En esos casos decimos que tenemos condiciones de bloqueo. Los últimos días hemos tenido condiciones de altas presiones muy estables en el extremo sur del país y en el mar de Amundsen-Bellingshausen, lo cual ha provocado que los centros de baja presión lleguen al centro de Chile», explicó.
El especialista añadió que este tipo de configuración suele presentarse durante episodios del fenómeno de El Niño, debido a que el calentamiento del océano Pacífico tropical modifica la circulación atmosférica en el hemisferio sur y favorece la formación de estas altas presiones.
En ese contexto, sostuvo que los indicadores internacionales muestran que el actual episodio de El Niño ha alcanzado características de un evento intenso, lo que aumenta la probabilidad de que situaciones similares vuelvan a repetirse durante las próximas semanas.
«En agosto podrían perfectamente darse condiciones similares», afirmó.
Respecto al cambio climático, González señaló que este fenómeno no implica necesariamente un aumento de las lluvias promedio, pero sí favorece la ocurrencia de eventos meteorológicos más extremos.
«Todo indica que, en un escenario de cambio climático, las anomalías de temperatura del océano serán más altas y, por lo tanto, es esperable fenómenos de El Niño más intensos. El cambio climático amplificaría su intensidad», indicó.
El experto precisó que las proyecciones climáticas para la zona central de Chile continúan mostrando una disminución de las precipitaciones promedio y una mayor frecuencia de sequías. Sin embargo, advirtió que ello no es incompatible con episodios de lluvias muy intensas, como los registrados durante este invierno.
En ese sentido, explicó que una región puede registrar temporales de gran magnitud y, aun así, cerrar el año con déficit hídrico, ya que la intensidad de las precipitaciones y el volumen total acumulado responden a factores climáticos distintos. Según afirmó, las proyecciones apuntan a que este tipo de eventos extremos será cada vez más frecuente en un escenario de cambio climático.
