
Las declaraciones del líder del Partido Nacional Libertario, Johannes Kaiser, desataron un intenso debate entre las fuerzas que respaldan al Gobierno del presidente José Antonio Kast, luego de asegurar que su colectividad ha marcado el rumbo de la agenda del Ejecutivo.
Durante una entrevista en el programa Tolerancia Cero de CNN Chile, el exdiputado afirmó que «tenemos a todo el Gobierno bailando la música que ponemos», atribuyéndose influencia en iniciativas como los indultos generales, las comisiones investigadoras sobre menores haitianos que ingresaron al país mediante procesos de reunificación familiar y sobre la violencia política del estallido social, además del proyecto de ley «Escucha su corazón», que busca que las mujeres escuchen los latidos fetales antes de abortar bajo las tres causales.
Sus palabras generaron inmediatas reacciones en Chile Vamos, donde dirigentes y parlamentarios cuestionaron el tono de las declaraciones y llamaron a privilegiar el trabajo conjunto por sobre los protagonismos individuales.
El diputado de Renovación Nacional, Diego Schalper, sostuvo que «lo importante es la música que les gusta a los chilenos; no la que genera polémicas en las redes sociales que alimentan a un grupúsculo de gente, pero que no le cambian la vida a ningún chileno y chilena». Agregó que el desafío es construir proyectos comunes y no «sinfonías individuales», si se busca consolidar gobiernos de derecha en el futuro.
En la misma línea, el diputado de Evópoli Jorge Guzmán afirmó que «creer que la política consiste en hacer bailar al Gobierno al ritmo de un partido que se parece más a un partido de oposición es confundir el liderazgo con vanidad».
Desde la UDI, el senador Iván Moreira optó por un tono irónico al señalar que su sector apuesta por la unidad y que, si «las melodías de Kaiser son tan románticas», podrían invitarlo a «bailar juntos con Chile Vamos y nuestro Gobierno».
Una postura distinta adoptó el Partido Republicano. Su presidente, el senador Arturo Squella, restó importancia a la controversia y aseguró que las declaraciones del dirigente libertario reflejan una coincidencia de ideas con el Ejecutivo.
«Lejos de ver polémica en esas declaraciones, veo un mundo perfecto», afirmó Squella, indicando que resulta positivo que un partido que no forma parte del oficialismo se sienta representado por las acciones del Gobierno. Añadió que, independientemente de quién «haya elegido la canción», lo relevante es que las ideas son compartidas entre el Partido Republicano y el Partido Nacional Libertario.
