
La región de Arica y Parinacota retomará la liberación aérea masiva de insectos estériles mediante avioneta como parte de una estrategia para fortalecer el control de la mosca de la fruta (Ceratitis capitata), considerada una de las plagas agrícolas de mayor impacto económico en el país.
La medida será posible tras la aprobación unánime del Consejo Regional a un proyecto que será ejecutado por el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) y que contempla una inversión de 4.771 millones de pesos, financiada a través del Fondo Regional para la Productividad y el Desarrollo.
La iniciativa considera la ampliación del único Centro de Producción de Insectos Estériles del país, ubicado en la región, lo que permitirá duplicar su capacidad de producción. Además, se retomará la liberación aérea mediante avioneta, herramienta que facilitará el control de la plaga en quebradas, cerros, sectores rurales de difícil acceso y zonas urbanas.
El ministro de Agricultura, Jaime Campos, destacó que la inversión busca proteger el patrimonio fitosanitario del país y fortalecer la competitividad del sector agrícola, resguardando el acceso de los productos chilenos a los mercados nacionales e internacionales.
Por su parte, el director regional del SAG, Álvaro Alegría Matus, señaló que se trata de uno de los proyectos más relevantes para la institución debido a la magnitud de los recursos comprometidos. Agregó que la ampliación del laboratorio y el incremento en la producción de insectos estériles permitirán recuperar una técnica considerada estratégica para el control de la plaga.
La autoridad también indicó que estas mejoras abren la posibilidad de que, en el mediano plazo, Arica y Parinacota pueda recuperar la condición de región libre de la mosca de la fruta.
Según las autoridades, el proyecto responde a las brechas detectadas en el sistema fitosanitario regional, marcadas por la persistencia de brotes, las características geográficas del territorio y el ingreso clandestino de fruta infestada por la frontera. Con ello se busca reducir el riesgo de nuevas infestaciones, fortalecer la respuesta ante focos activos y proteger la producción agrícola, el empleo y la competitividad de la región.
