
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, informó que fuerzas estadounidenses destruyeron nueve buques de guerra de Irán en el marco de la operación militar en curso contra la República Islámica, advirtiendo que la ofensiva continuará contra el resto de la flota naval iraní.
El mandatario comunicó el balance a través de su cuenta en la red social Truth Social, donde aseguró que algunas de las embarcaciones hundidas eran “relativamente grandes e importantes”. En el mismo mensaje afirmó que el cuartel general de la Marina iraní también fue destruido durante otro ataque.
Las declaraciones se produjeron en una jornada marcada por versiones contrapuestas sobre el desarrollo de las hostilidades. La Guardia Revolucionaria Islámica sostuvo que misiles iraníes impactaron al portaaviones USS Abraham Lincoln, lo que fue descartado por el Comando Central del Ejército de Estados Unidos.
De acuerdo con reportes estadounidenses, al menos tres militares de ese país han muerto desde el inicio de la operación denominada “Furia Épica”, ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel contra territorio iraní. En el marco de estos ataques, se informó la muerte del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jameneí, junto a parte de la cúpula militar de la República Islámica.
Las autoridades iraníes han manifestado su intención de responder a los ataques y han dirigido acciones contra diversos aliados de Washington en la región, entre ellos Emiratos Árabes Unidos, Catar, Baréin y Kuwait, países donde Estados Unidos mantiene presencia militar.
En paralelo, Irán enfrenta un escenario político incierto y ha iniciado gestiones para designar a un sucesor de Jameneí, estableciendo un triunvirato encargado de conducir la transición.
El anuncio del inicio de la operación fue realizado por Trump desde su residencia privada en Mar-a-Lago, en el estado de Florida, señalando que el objetivo es derrocar al régimen iraní, pese a que ambas naciones mantenían negociaciones para un nuevo acuerdo nuclear.
