
El Ejército de Israel informó que durante la noche llevó a cabo un bombardeo contra un complejo gubernamental ubicado en el centro de Teherán, donde fueron lanzadas “decenas de municiones” contra la oficina presidencial, el edificio del Consejo Supremo de Seguridad Nacional y un instituto de formación de oficiales.
Según el comunicado castrense, la Fuerza Aérea atacó edificios gubernamentales y de seguridad situados dentro del complejo de mando del régimen iraní, en pleno corazón de la capital. Las instalaciones alcanzadas se encuentran a pocos cientos de metros del recinto donde el sábado fue asesinado el líder supremo Alí Jamenei, junto a otros oficiales.
Entre los objetivos específicos mencionados figuran la Oficina presidencial y la sede del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, órgano responsable de las decisiones estratégicas en materia de seguridad en la República Islámica.
De acuerdo con el balance entregado por las autoridades militares israelíes, desde el inicio de la ofensiva se han atacado aproximadamente 600 objetivos en territorio iraní. En paralelo, en su frente en Líbano, las fuerzas israelíes aseguraron haber golpeado más de 160 objetivos vinculados a Hizbulá en el sur del país, donde además se ha profundizado la incursión terrestre.
Las cifras difundidas indican que Teherán concentra el 56% de los ataques registrados, seguida por las provincias de Kurdistán y Hormozgan, esta última situada en el estratégico estrecho de Ormuz. Entre las infraestructuras alcanzadas se incluyen instalaciones militares, edificios residenciales y el muelle Shahid Bahonar, en Bandar Abás, ciudad portuaria ubicada a orillas del golfo Pérsico.
Por su parte, la Media Luna Roja Iraní informó que al menos 787 personas han muerto en Irán desde el inicio de la escalada, incluidas 180 víctimas en un ataque contra una escuela.
En territorio israelí, los servicios de emergencia reportaron diez fallecidos: uno en Tel Aviv y nueve en Beit Shemesh, ambas localidades situadas en el centro del país.
