
La tensión entre Irán y Estados Unidos aumentó este sábado luego de una nueva escalada militar en el estrecho de Ormuz. La Guardia Revolucionaria Islámica de Irán aseguró haber atacado tres barcos petroleros que, según su versión, navegaban por “rutas no autorizadas”, además de tres embarcaciones vinculadas a Estados Unidos en otras zonas de la región.
La agencia iraní Fars informó además que la Fuerza Aeroespacial de Irán lanzó misiles balísticos contra un portaaviones y un destructor de la Armada estadounidense, en respuesta a ataques norteamericanos contra tres petroleros iraníes ocurridos durante la mañana.
Desde la radiotelevisión estatal iraní IRIB, la Armada de la República Islámica advirtió a los buques que se encuentren en el golfo Pérsico o en las cercanías del estrecho de Ormuz que eviten cualquier movimiento considerado sospechoso o destinado a utilizar rutas marítimas no autorizadas. En caso contrario, advirtió que podrían ser atacados.
La ofensiva iraní se produjo después de que el Comando Central de Estados Unidos, Centcom, informara que la Guardia Revolucionaria había lanzado misiles balísticos contra dos buques de guerra estadounidenses que patrullaban la zona.
Según Centcom, un portaaviones y un destructor lanzamisiles lograron evadir los ataques y no se registraron militares estadounidenses heridos.
Horas más tarde, el Ministerio de Exteriores iraní condenó los ataques contra embarcaciones comerciales de su país en el golfo Pérsico y el mar de Omán, calificándolos como una violación de la Carta de Naciones Unidas y un “crimen de guerra”.
La nueva escalada ocurre después de los intensos bombardeos realizados esta semana por Estados Unidos contra objetivos en Irán, considerados los más duros en más de un mes de conflicto y que, según autoridades iraníes, dejaron al menos 19 personas fallecidas, entre ellas cuatro víctimas de una boda.
Teherán respondió con ataques contra objetivos en Kuwait, Jordania, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos, afirmando que se trataba de instalaciones militares estadounidenses.
El estrecho de Ormuz permanece como uno de los principales focos de tensión del conflicto. Irán bloqueó esta vía marítima tras el inicio de la guerra, el 28 de febrero, y exige autorización para los buques que intenten atravesarla.
Estados Unidos, por su parte, mantiene un cerco sobre puertos y embarcaciones iraníes y durante las últimas semanas ha conseguido restablecer parte del tráfico marítimo mediante una ruta meridional cercana a Omán, de acuerdo con antecedentes citados por expertos en petróleo y Medio Oriente.
