
El robo de una mascota podría recibir un tratamiento penal especial en Chile si prospera un proyecto de ley presentado por cinco diputados del Partido Socialista, quienes buscan modificar la legislación para reconocer el impacto que provoca la pérdida de un animal de compañía en su entorno familiar.
La propuesta, denominada «No son objetos. Son familia», plantea incorporar sanciones específicas para delitos como robo, receptación y apropiación indebida de mascotas, estableciendo una diferencia respecto del tratamiento que actualmente reciben estos casos.
Sus impulsores, Juan Santana, César Valenzuela, Carolina Cucumides, Francisco Crisóstomo y Andrea Macías, sostienen que la legislación vigente considera principalmente el valor económico del animal, sin reconocer adecuadamente el vínculo emocional que existe entre las mascotas y sus dueños.
En ese sentido, los parlamentarios explicaron que la gravedad de estos delitos no debería depender únicamente del precio comercial del animal, debido a que su desaparición también puede generar importantes consecuencias para las familias.
El diputado César Valenzuela señaló que cuando alguien sustrae una mascota, el problema va más allá de su valor monetario. Por su parte, Juan Santana destacó la necesidad de establecer normas particulares para sancionar estos hechos.
La iniciativa incorpora cifras que buscan reflejar la importancia de los animales de compañía en la sociedad chilena. Según los antecedentes presentados, existen más de 12,4 millones de perros y gatos con dueño en el país, mientras que el 75,9% de los hogares cuenta con este tipo de animales.
Asimismo, una encuesta de 2025 reveló que el 74,4% de las personas considera a sus mascotas como parte de la familia, antecedente que fue utilizado para fundamentar la propuesta legislativa.
El texto también aborda situaciones relacionadas con el rescate de animales que puedan encontrarse en condiciones de maltrato. En estos casos, se propone establecer una excepción que permita distinguir una acción destinada a proteger a una mascota de una sustracción cometida con fines delictivos.
De esta manera, el proyecto pretende que las sanciones por delitos contra animales de compañía consideren tanto el daño patrimonial como las consecuencias que provoca separar a una mascota de las personas con quienes vive.
La propuesta deberá ser discutida en el Congreso Nacional antes de que sus disposiciones puedan incorporarse al Código Penal.
