
Las Fiestas Patrias son sinónimo de viajes, fondas, asados y encuentros familiares. Sin embargo, también representan un período donde aumentan las consultas por trastornos gastrointestinales, deshidratación, accidentes menores y problemas derivados del consumo excesivo de alcohol. Frente a este escenario, especialistas llaman a prepararse con anticipación y contar con un botiquín básico que permita enfrentar situaciones frecuentes sin caer en la automedicación.
Francisco Álvarez, académico de Química y Farmacia de la Universidad Andrés Bello, sede Viña del Mar, explica que un botiquín bien organizado puede marcar la diferencia durante los días de celebración, especialmente para quienes se trasladan fuera de su ciudad. “Para Fiestas Patrias conviene contar con un botiquín sencillo, pensado para resolver molestias menores y entregar primeros auxilios. Puede incluir paracetamol, sales de rehidratación oral y, muy importante, los medicamentos de uso habitual de cada integrante de la familia, llevando una cantidad suficiente para todos los días del viaje”, señala.
El químico farmacéutico agrega que también es fundamental incorporar insumos básicos para atender heridas y lesiones menores. “No deberían faltar gasas estériles, apósitos o curitas, cinta adhesiva, solución salina para limpiar heridas, un antiséptico y guantes desechables. Si las celebraciones serán al aire libre, también es recomendable llevar protector solar y repelente de insectos”, comenta.
Más asados y celebraciones, más riesgos
Durante septiembre aumentan las molestias asociadas a excesos alimentarios y descuidos propios de jornadas más relajadas. “En estas fechas son frecuentes los trastornos gastrointestinales por exceso de comida o alimentos mal conservados, deshidratación, cefalea, quemaduras solares, picaduras, heridas y traumatismos menores. También debemos considerar situaciones más graves asociadas al consumo excesivo de alcohol y los accidentes de tránsito”, advierte Álvarez.
No obstante, el académico de la UNAB recalca que un botiquín tiene límites y no reemplaza la atención profesional cuando existe una emergencia médica. “Una pérdida de conciencia, dificultad respiratoria, dolor torácico intenso, hemorragia importante, traumatismo significativo o sospecha de intoxicación requieren atención de urgencia. Es importante evitar la automedicación cuando los síntomas son intensos, persistentes o su origen no está claro”, enfatiza.
Los errores más frecuentes
Uno de los principales problemas observados durante estas fechas es el uso incorrecto de medicamentos. “Un error habitual es convertir el botiquín en una verdadera farmacia portátil. Muchas personas guardan antibióticos sobrantes, medicamentos vencidos o fármacos que fueron recetados a otra persona, lo que puede generar riesgos importantes para la salud», explica.
A esto se suma el desconocimiento respecto de los componentes presentes en distintos productos. “También se pueden duplicar principios activos. Por ejemplo, una persona puede consumir un medicamento para el resfrío que ya contiene paracetamol y, además, tomar paracetamol por separado, superando las dosis recomendadas», advierte Álvarez.
El académico de la UNAB hace un llamado especial a quienes consumirán alcohol durante las celebraciones. “Debemos tener especial precaución porque un medicamento de venta libre no significa que sea inocuo ni que pueda combinarse libremente con bebidas alcohólicas. Algunos antihistamínicos, ansiolíticos o medicamentos para dormir aumentan la somnolencia y deterioran aún más la capacidad para conducir”, sostiene.
Los cinco imprescindibles
En definitiva, si tuviera que escoger solo cinco elementos para el botiquín de estas Fiestas Patrias, Álvarez tiene clara su lista: “Priorizaría paracetamol para dolor o fiebre; sales de rehidratación oral; un kit básico de curaciones con gasas y apósitos; solución salina o un antiséptico para la limpieza inicial de heridas; y los medicamentos habituales de cada integrante de la familia, especialmente cuando existen tratamientos crónicos”, detalla.
Asimismo, Álvarez concluye con una recomendación sencilla, pero clave: «El mejor botiquín dieciochero no es el que tiene más medicamentos, sino el que está bien pensado, revisado antes de salir y adaptado a las personas que viajan. Y tan importante como llevar medicamentos es saber cuándo utilizarlos y cuándo consultar: evitemos automedicarnos, consultemos al médico tratante cuando corresponda y aprovechemos también la orientación profesional del químico farmacéutico en la farmacia. La idea es disfrutar las Fiestas Patrias de manera segura y evitar que una molestia menor termine convirtiéndose en un problema de salud mayor», concluye el académico UNAB.
