
Nuevos antecedentes se conocieron tras la tragedia ocurrida en la División El Teniente de Codelco, en la Región de O’Higgins, donde dos trabajadores contratistas murieron al ser alcanzados por una avalancha de nieve mientras realizaban labores de despeje de caminos.
Las víctimas fueron identificadas como Guillermo Guajardo López, de 53 años, y Diego Ponce Ponce, de 34, quienes formaban parte de un grupo de cuatro trabajadores que se encontraba desarrollando tareas en el sector del Cráter Norte.
Según los antecedentes de la emergencia, los funcionarios pertenecientes a la empresa AURA estaban realizando trabajos de limpieza de caminos nevados cuando fueron sorprendidos por un repentino deslizamiento de nieve.
Dos de ellos consiguieron escapar, mientras que sus compañeros quedaron expuestos a la avalancha y fallecieron producto del accidente.
Luego de una extensa jornada de trabajo de los equipos de emergencia, la investigación pasó a concentrarse en establecer cómo se produjo el fenómeno y bajo qué condiciones se desarrollaban las labores en ese sector de la mina.
El fiscal José Villacura explicó que las diligencias buscan determinar si los trabajadores contaban con las medidas de seguridad necesarias y si existía información previa sobre eventuales riesgos asociados a las condiciones del terreno.
La autoridad del Ministerio Público precisó que las faenas de este tipo presentan peligros propios de su naturaleza, pero que será necesario establecer si se cumplieron los procedimientos preventivos correspondientes.
En ese contexto, la Fiscalía trabaja junto a detectives de la Policía de Investigaciones de Rancagua, quienes realizaron diligencias en el sitio del accidente para reunir evidencias y establecer la secuencia de los hechos.
Uno de los aspectos considerados por los investigadores corresponde al origen del desplazamiento de nieve.
De acuerdo con las primeras observaciones del fiscal, las imágenes disponibles muestran lo que aparentemente sería una avalancha de origen natural, aunque esta hipótesis deberá ser confirmada mediante los estudios técnicos correspondientes.
El persecutor también aclaró que la existencia de una actividad riesgosa no implica automáticamente una responsabilidad penal, por lo que será fundamental determinar las condiciones de seguridad bajo las cuales se encontraban trabajando las víctimas.
Durante los próximos días se esperan los resultados de nuevas pericias que permitirán avanzar en el esclarecimiento del accidente y establecer si existieron eventuales responsabilidades.
Mientras continúa la investigación, la muerte de Guillermo Guajardo López y Diego Ponce Ponce mantiene la preocupación por la seguridad de los trabajadores que desarrollan labores en sectores mineros expuestos a condiciones meteorológicas extremas.
