
Francia enfrenta las consecuencias de una intensa ola de calor que afecta a gran parte del país y que ya ha dejado cerca de 20 personas fallecidas por ahogamiento desde el inicio del fin de semana, según informó la ministra de Deportes y Juventud, Marina Ferrari.
Las altas temperaturas, que en algunas zonas se aproximan a los 40 grados Celsius, han obligado a las autoridades a adoptar medidas excepcionales, incluyendo la suspensión de clases, la cancelación de servicios ferroviarios y la modificación de actividades al aire libre.
La cifra actualizada supera el balance preliminar entregado el lunes por la Seguridad Civil francesa, que reportaba al menos 13 muertes por ahogamiento durante los días más críticos del episodio climático.
Ante el aumento de estos accidentes, Ferrari hizo un llamado a la población a extremar las precauciones al momento de buscar alivio frente al calor y evitar el ingreso a sectores no habilitados para el baño.
La ministra advirtió que muchas personas, especialmente jóvenes, están optando por refrescarse en canales y otros lugares que carecen de vigilancia, aumentando considerablemente los riesgos de accidentes fatales.
La actual emergencia climática corresponde a la segunda ola de calor que afecta a millones de europeos en menos de un mes, en medio de un escenario marcado por temperaturas extremas en diversos países del continente.
A la preocupación por los ahogamientos se suma otro caso que ha conmocionado a Francia. En la ciudad de Carpentras, en el sureste del país, dos hermanos de 2 y 4 años fueron encontrados muertos al interior del vehículo de su familia. Las autoridades investigan el hecho y la principal hipótesis apunta a que el fallecimiento estaría relacionado con las extremas condiciones de calor registradas en la zona.
Los expertos han advertido que fenómenos meteorológicos extremos como las olas de calor son cada vez más frecuentes e intensos, situación que diversos estudios científicos vinculan al impacto del cambio climático provocado por la actividad humana.
