
A varios días del paso del sistema frontal que afectó a la Región de Coquimbo, cerca de 15 mil personas continúan aisladas por vía terrestre en distintos sectores de la provincia del Limarí, mientras las autoridades avanzan en los catastros y en las labores para restablecer la conectividad.
La delegada presidencial provincial, Ivón Guerra, explicó que la cifra es preliminar, ya que los equipos municipales recién han podido ingresar a algunas localidades. Precisó que el número corresponde a personas incomunicadas y no necesariamente damnificadas.
«Una vez que ha pasado la contingencia por la lluvia, los equipos municipales van a poder ingresar a los distintos sectores a realizar los catastros, por lo que de momento no hay una cifra exacta. Estamos calculando un número aproximado de 15 mil personas en situación de aislamiento, lo cual no significa que estén damnificadas, sino que solamente están incomunicadas por vía terrestre», señaló.
Mientras continúan los trabajos en terreno, Carabineros y el Ejército mantienen operativos aéreos para rescatar personas y trasladar alimentos, combustible, pañales, frazadas, ropa seca y otros insumos esenciales a las localidades donde aún no existe acceso por tierra.
Monte Patria es una de las comunas más afectadas. El municipio informó que son 29 las localidades aisladas, concentrándose la situación más crítica en el valle del río Huatulame. Allí, las localidades de El Tomé Bajo y El Tomé Alto permanecen completamente incomunicadas luego de que la crecida destruyera el puente de acceso, obligando al traslado de ayuda mediante un helicóptero del Ejército.
El Ministerio de Obras Públicas (MOP) también reportó problemas de conectividad en Semita y El Peñón debido al desborde del río Grande, además de la interrupción del tránsito entre Chañaral Alto y Pedregal tras la caída del puente Guanilla.
Aunque algunos caminos ya fueron habilitados, la falta de suministro eléctrico mantiene dificultades para el funcionamiento de los sistemas de Agua Potable Rural. El alcalde de Monte Patria, Cristian Herrera, pidió acelerar la reposición del servicio.
«Los sistemas de agua potable rural no cuentan con respaldo para estar sin electricidad por tanto tiempo y esto está generando serias complicaciones en nuestra comuna», advirtió.
En Río Hurtado, las principales complicaciones se concentran en los sectores del secano y San Pedro Norte. Permanecen incomunicadas localidades como La Huerta, Las Minillas, El Romeral, El Sauce, El Chacay, Maitenes de Cerón, Maitenes de Samo Alto y Carrizal, debido a los daños registrados en los puentes Huampulla, San Pedro y Samo Alto.
El MOP también informó problemas de acceso en Bolsico, Cerón y Fundina por el corte del puente San Pedro. La alcaldesa subrogante, Elizabeth Flores, indicó que los esfuerzos se concentran en recuperar la conectividad para permitir el ingreso de los equipos eléctricos.
«Lo primero que estamos haciendo es recuperar la conectividad vial para permitir el acceso de los camiones de CGE y comenzar con la reposición de la electricidad», afirmó.
En Ovalle, el municipio mantiene un catastro preliminar de 20 sectores con problemas de acceso, entre ellos Higueritas Unidas, Pejerreyes, Las Ánimas, Quebrada Seca, Sotaquí, El Arrayán de Huallillinga, El Trapiche, La Placa, Santa Cristina, La Calera de San Julián, Rincón de La Calera, Las Damas, Cuarto Cajón, Lorenzo Araya, Los Canelos, Cerro Blanco, Los Trigos, Pozo Gregorio, Quebrada Los Negros y Hacienda Zorrilla.
Las autoridades indicaron que la información continúa en actualización y que aún no existe una cifra definitiva de personas afectadas en esa comuna.
En tanto, el Ministerio de Obras Públicas señaló que Combarbalá sigue presentando uno de los escenarios más complejos de la región, con miles de personas aisladas, mientras que en Punitaqui persisten las dificultades de acceso hacia los sectores de Guatulame y Puerto Viejo.
Hasta el momento, no existe un plazo definido para restablecer completamente la conectividad terrestre en la provincia, ya que la habilitación de los caminos dependerá del nivel de los daños y de la disminución de los caudales en los sectores donde los puentes fueron destruidos.
