
La Casa Blanca afirmó este martes que Colombia no fue invitada a participar en el denominado Escudo de las Américas, una nueva alianza impulsada por Estados Unidos junto a gobiernos latinoamericanos de tendencia conservadora para combatir el narcotráfico. Desde Washington señalaron que la decisión responde a que aún no se observa el nivel de cooperación esperado por parte del Gobierno colombiano.
La vocera presidencial Karoline Leavitt explicó durante una rueda de prensa que la administración estadounidense considera insuficiente, por ahora, la colaboración del Ejecutivo de Colombia para integrarse a la iniciativa. No obstante, indicó que la organización podría ampliarse en el futuro con la incorporación de otros países de la región.
El Escudo de las Américas fue presentado el sábado por el presidente Donald Trump durante una cumbre realizada en Miami, Florida, en la que participaron doce mandatarios latinoamericanos alineados con gobiernos de derecha. Entre ellos estuvieron el presidente argentino Javier Milei, el mandatario salvadoreño Nayib Bukele y el jefe de Estado ecuatoriano Daniel Noboa.
En el encuentro no fueron invitados los gobernantes considerados progresistas en la región, entre ellos el presidente colombiano Gustavo Petro y la mandataria mexicana Claudia Sheinbaum. Tampoco participó el presidente de Brasil, Luis Ignacio Lula da Silva, líder del país con la mayor economía de América Latina.
La relación entre Trump y Petro ha estado marcada por tensiones en los últimos meses. Desde Washington incluso se formularon acusaciones y sanciones relacionadas con supuestos vínculos con el narcotráfico. Sin embargo, ambos líderes sostuvieron en febrero una reunión en la Casa Blanca que fue descrita como cordial y que permitió acercar posiciones.
Respecto a México, el mandatario estadounidense ha señalado mantener una buena relación con la presidenta Sheinbaum, aunque ha manifestado su desacuerdo con la negativa del gobierno mexicano a permitir que el Ejército de Estados Unidos realice operaciones contra carteles del narcotráfico en territorio mexicano, medida que la mandataria rechaza para resguardar la soberanía nacional.
En paralelo, Estados Unidos mantiene un despliegue militar en el Caribe bajo el argumento de reforzar la lucha contra organizaciones del narcotráfico. En los últimos meses también ha desarrollado operaciones conjuntas con Ecuador dirigidas a enfrentar a bandas criminales que operan en la región.
