
El senador Juan Luis Castro (PS) fue uno de los que apoyó la norma de la defensa privilegiada, durante el trámite de la Ley Naín-Retamal, y no se arrepiente. «Voté a favor igual que todos los socialistas. Fue una ley instalada y aprobada en razón de la grave violencia contra los carabineros», indica en pleno quiebre oficialista por el desenlace del caso Gustavo Gatica. La fractura se produjo cuando el PC y el FA apuntaron al mundo socialista por validar la figura de la legítima defensa. «En la dictadura se publicaban listas de forma de expiar las propias responsabilidades. Eso no solo es feo, es de mal gusto, una suerte de traición política. No a los socialistas, sino que al Gobierno», señala Castro, consultado por la publicación de la lista de quienes votaron a favor de la ley por parte de la diputada Gael Yeomans (FA). Además, el senador apunta que la molestia es con «los dos por igual». Y sentencia que «creo que ambos a su modo hicieron una especie de lavado de manos, de Poncio Pilatos, quien vuelve en 2026 de la mano del FA y del PC, tratando de alguna manera de decir ‘esta gallina no es mía’. Como que la Ley Naín-Retamal o los problemas de DD.HH. son culpa del socialismo o de otros, y resulta que son ellos los que gobernaban». «En el FA una parte no votó, otros votaron en contra, otros no fueron, otros se abstuvieron. ¡Esa es la conducta política de estos ‘niños’, pues, errática! Después buscan pontificar sobre lo que no han hecho», plantea.
Fuente: Emol.com
