
05 de junio de 2026.- Los cambios bruscos de temperatura generan condiciones ideales para la propagación de distintos virus respiratorios. Esta semana, el Ministerio de Salud reportó un aumento anticipado de la circulación de Influenza B y un alza en las atenciones respiratorias de adultos mayores, con una positividad de muestras que alcanzó el 45,4% en la Semana Epidemiológica 21.
En este escenario, reconocer cuándo se trata de un resfriado común, influenza o Virus Respiratorio Sincicial (VRS) resulta clave para prevenir complicaciones, consultar oportunamente y evitar cuadros graves, especialmente en lactantes, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas.
Influenza
Es una afección respiratoria aguda que puede desencadenar cuadros leves o graves como neumonía y que, en muy pocas ocasiones, puede llegar a ser mortal.
La Dra. Carolina Herrera, broncopulmonar de Clínica Dávila, explica que la influenza se transmite con rapidez a través de secreciones respiratorias. «Las gotitas pueden dispersarse por el aire, depositarse en superficies o entrar en contacto con las mucosas de otras personas. En personas con factores de riesgo, como adultos mayores, pacientes con enfermedades crónicas respiratorias, cardiovasculares, renales o con algún grado de inmunosupresión, la infección puede evolucionar de manera grave, provocando neumonía, insuficiencia respiratoria o incluso descompensación de enfermedades previas”, señala.
En ese sentido, la especialista advierte que la vacuna es fundamental, ya que reduce significativamente el riesgo de desarrollar formas graves o potencialmente mortales de la enfermedad», advierte la especialista.
El Dr. Jorge Yáñez, broncopulmonar de Clínica Biobío, agrega que los grupos de mayor riesgo son las personas en edades extremas de la vida: «En adultos, principalmente los mayores de 65 años que presenten comorbilidades como enfermedades cardíacas, respiratorias, renales o diabetes. También quienes tienen defensas bajas o inmunosupresión».
«A diferencia del resfriado, entre sus principales síntomas están la fiebre, incomodidad en el pecho, tos, dolor muscular, cefalea, fatiga y debilidad», precisa el Dr. Ney Tello, jefe médico de Help Rescate.
Resfriado
El resfriado común es una infección viral ocasionada por rinovirus, parainfluenza y coronavirus estacionales que, por lo general, no tiene complicaciones graves. Sus síntomas incluyen estornudos, tos ocasional, congestión nasal y fiebre de corta duración.
«Debemos manejar la temperatura alta y el malestar con antipiréticos como paracetamol o ibuprofeno. Además, se aconseja mantener una buena hidratación y estar alertas ante fiebre por más de 48 horas, decaimiento o dificultad para respirar», comenta el Dr. Daniel Gambarrotti, pediatra de Clínica Dávila Vespucio.
Virus Respiratorio Sincicial (VRS)
El Dr. Jaime Lozano, broncopulmonar infantil y jefe de Pediatría de Clínica Santa María, señala que en lactantes los síntomas pueden incluir irritabilidad, disminución del apetito, fiebre, tos y problemas respiratorios. «Hoy contamos con nuevas herramientas preventivas como el anticuerpo Nirsevimab, que ha permitido reducir de forma importante las hospitalizaciones y complicaciones graves asociadas al VRS», afirma.
¿Cómo prevenir?
El Dr. Mauricio Cancino, médico internista de Clínica Ciudad del Mar, recalca: «Todos en lo posible debemos contar con la vacuna antiinfluenza, ya que reduce las posibilidades de desarrollar la enfermedad grave en un 75%. También es muy efectiva para evitar complicaciones como neumonía y necesidad de hospitalización».
