
La suspensión de las operaciones del proyecto Andes Norte de la División El Teniente continúa generando reacciones. Tras la decisión adoptada por Codelco debido a la existencia de un «fenómeno sísmico emergente» en el yacimiento, representantes de los trabajadores manifestaron su inquietud por el eventual impacto que la medida podría tener sobre las fuentes laborales.
La paralización fue anunciada cuando se cumple un año del fatal accidente registrado en El Teniente y, según la empresa, responde a razones preventivas vinculadas con la seguridad de las faenas.
La presidenta de la Confederación de Trabajadores del Cobre, Ana Lamas, afirmó que si existen antecedentes técnicos que justifiquen la suspensión de las operaciones, la decisión debe ser respaldada, pero advirtió que ello no puede traducirse en despidos ni en una mayor precarización laboral.
La dirigenta sostuvo que la seguridad debe ser una política permanente y no una respuesta únicamente posterior a las emergencias, enfatizando que los trabajadores y sus organizaciones sindicales deben participar en las medidas de prevención.
Asimismo, recalcó que la Confederación no aceptará que una decisión adoptada por motivos de seguridad termine afectando a trabajadores que no tienen responsabilidad en la situación. En ese sentido, pidió que Codelco implemente medidas concretas para mitigar el impacto en aquellos empleados que no puedan continuar temporalmente en el proyecto.
El tema también llegó al ámbito político. El senador Juan Luis Castro (PS) anunció que espera que el presidente del directorio de Codelco comparezca ante la Comisión de Minería del Senado para explicar las medidas de mitigación que se aplicarán tras la suspensión del proyecto y los resguardos que existirán para proteger el empleo de los trabajadores afectados.
