
Serios incidentes con fuegos artificiales obligaron a suspender el partido entre Everton y Universidad de Chile, válido por la ida de los octavos de final de la Copa Chile en el Estadio Sausalito.
El encuentro se encontraba 1-0 a favor del cuadro universitario, con gol de Juan Martín Lucero, cuando a los 82 minutos desde el sector ocupado por la hinchada azul comenzaron a lanzarse bengalas, bombas de ruido y cohetes.
Algunos de estos elementos fueron dirigidos hacia otras zonas del estadio, provocando pequeños focos de fuego en butacas y sectores próximos al terreno de juego.
Uno de los proyectiles atravesó la cancha y terminó encendiendo parte del césped cerca de Maximiliano Guerrero, quien se preparaba para ejecutar un córner.
La situación obligó a detener definitivamente el compromiso. Los hinchas de Everton fueron evacuados, mientras los seguidores visitantes permanecieron por algunos minutos en el recinto como medida preventiva.
Tras una reunión de seguridad con Carabineros y autoridades regionales, se confirmó oficialmente la suspensión del partido.
La Federación de Fútbol de Chile deberá determinar qué ocurrirá con los ocho minutos restantes y resolver las posibles sanciones derivadas de los incidentes.
