
Los ataques contra buques petroleros en el estrecho de Ormuz aumentaron durante los últimos días, en paralelo con una recuperación de las exportaciones de crudo desde Medio Oriente hasta niveles cercanos o incluso superiores a los registrados antes del inicio del actual conflicto.
Uno de los episodios más recientes ocurrió este lunes, cuando un petrolero que ingresaba al estrecho recibió una advertencia atribuida a la Guardia Revolucionaria iraní. Según UK Maritime Trade Operations, el buque fue instruido a dar media vuelta bajo amenaza de ser atacado y finalmente obedeció la orden.
El incidente se registró al norte de Khasab, en Omán, en una zona donde durante los últimos días se han reportado nuevos ataques y acciones de hostigamiento contra embarcaciones comerciales.
Desde fines de septiembre, varios petroleros han sido alcanzados por proyectiles y drones de origen no identificado. Algunos ataques provocaron incendios, pérdida temporal de potencia y daños estructurales, aunque en los episodios más recientes no se informaron víctimas entre las tripulaciones.
Buena parte de los hechos se ha concentrado en el lado omaní del estrecho, donde se ha intentado mantener abierto un corredor marítimo para facilitar el tránsito de embarcaciones.
Pese a este escenario de seguridad, los movimientos de crudo han mostrado una fuerte recuperación. Datos de Kpler indican que durante septiembre las exportaciones regionales volvieron a acercarse e incluso superaron en algunas jornadas los niveles previos a la guerra, con un importante incremento de los envíos desde Arabia Saudita y otros productores del Golfo.
Parte de esos cargamentos evita directamente el estrecho de Ormuz mediante rutas alternativas desde Omán, Fuyaira y el mar Rojo, mientras otros continúan utilizando el paso estratégico bajo mayores medidas de seguridad.
Antes del conflicto, cerca del 20% del petróleo mundial transitaba por Ormuz, convirtiéndolo en uno de los principales puntos de tránsito energético del planeta.
La recuperación de las exportaciones no ha eliminado los riesgos. Los costos de transporte y seguros continúan elevados debido a la amenaza de nuevos ataques y a las dificultades logísticas generadas por la guerra.
