
El Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada de Chile (SHOA) confirmó este viernes 9 de octubre la cancelación de la amenaza de tsunami para las costas nacionales, luego de evaluar los posibles efectos del terremoto de magnitud 7,6 registrado en Panamá.
La determinación dejó sin efecto el Estado de Precaución que se había establecido inicialmente para Isla de Pascua, territorio que permanecía bajo observación ante la posibilidad de que un tren de olas alcanzara sus costas durante la noche.
El movimiento sísmico ocurrido en el país centroamericano motivó la activación de los protocolos de evaluación de amenaza de tsunami, debido a sus características y posible impacto sobre el océano Pacífico.
En un primer momento, el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) había establecido Estado de Precaución para Rapa Nui, mientras los organismos técnicos analizaban el comportamiento del fenómeno.
El biministro del Interior y de la Secretaría General de Gobierno, Claudio Alvarado, había informado que el eventual arribo de las olas a Isla de Pascua estaba previsto para las 22:41 horas de este viernes.
Sin embargo, tras una nueva evaluación de los antecedentes disponibles, el SHOA determinó cancelar la amenaza.
Organismos técnicos mantienen vigilancia preventiva
A través de su tercer boletín, el organismo dependiente de la Armada informó que la decisión fue adoptada considerando los resultados de las modelaciones efectuadas por el Sistema Nacional de Alarma de Mareas (SNAM) y el Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico (PTWC).
«De acuerdo con modelaciones efectuadas por el SNAM y PTWC, se cancela la amenaza de tsunami para el bloque Isla de Pascua», señaló el comunicado oficial.
El SHOA precisó que este corresponde al último boletín relacionado con el evento, salvo que nuevos antecedentes técnicos hagan necesario reevaluar las condiciones de amenaza.
Asimismo, indicó que el Sistema Nacional de Alarma de Mareas mantendrá una vigilancia preventiva sobre el comportamiento del océano Pacífico.
De esta manera, se canceló la amenaza de tsunami que había motivado la adopción de medidas preventivas en Rapa Nui, mientras los organismos especializados mantienen el monitoreo del comportamiento del mar.
