
El Gobierno declaró Emergencia Climática Preventiva entre las regiones de Coquimbo y Biobío, medida que comenzó a regir este domingo 18 de octubre y se extenderá hasta el viernes 23, ante el pronóstico de un nuevo sistema frontal que podría provocar lluvias intensas, granizadas y remociones en masa.
La decisión fue anunciada por el presidente José Antonio Kast, quien explicó que responde a los informes técnicos de Senapred y las proyecciones de la Dirección Meteorológica de Chile, que advierten sobre condiciones de riesgo en gran parte de la zona central y centro-sur del país.
El Mandatario señaló que instruyó al Ministerio del Interior formalizar esta declaración para facilitar la disponibilidad de recursos, fortalecer la coordinación de los organismos de emergencia y anticipar posibles consecuencias del fenómeno meteorológico.
La medida contempla la activación de los Comités para la Gestión del Riesgo de Desastres, conocidos como Cogrid, además del reforzamiento de los planes de contingencia en las regiones comprendidas entre Coquimbo y Biobío.
Según los pronósticos, las primeras precipitaciones comenzarían durante la noche de este domingo, mientras que el martes 20 de octubre se espera el período de mayor intensidad.
El meteorólogo Elio Brufort explicó que durante esa jornada podrían registrarse lluvias moderadas a fuertes concentradas en pocas horas, principalmente en sectores de valles y precordillera entre las regiones de Coquimbo y Maule.
La Dirección Meteorológica mantiene una alerta por estas condiciones, debido al riesgo de acumulaciones importantes de agua en períodos reducidos.
El miércoles continuarían las precipitaciones durante distintos momentos del día, mientras que para el jueves se proyectan chubascos aislados en la Región Metropolitana.
Otro de los factores que genera preocupación es la posibilidad de remociones en masa, especialmente en sectores que han recibido lluvias durante las últimas semanas.
El delegado presidencial metropolitano, Germán Codina, informó que Sernageomin elevó de moderada a alta la posibilidad de estos fenómenos en las zonas evaluadas, situación que obliga a reforzar las medidas preventivas.
La autoridad explicó que las características de estos sistemas meteorológicos dificultan establecer con exactitud cuáles serán las localidades más afectadas, por lo que resulta fundamental que los municipios mantengan actualizados sus protocolos de emergencia.
En Santiago, el municipio activó un plan de contingencia con equipos distribuidos en cuatro cuadrantes, destinados principalmente a la limpieza de sumideros y desagües para reducir el riesgo de inundaciones.
El alcalde Mario Desbordes señaló que se mantiene una coordinación permanente con Carabineros, Bomberos, Senapred y la Dirección Meteorológica para enfrentar los posibles efectos del sistema frontal.
En paralelo, el Ministerio de Salud decretó una alerta sanitaria por 45 días para toda la Región Metropolitana, como parte de las medidas destinadas a fortalecer la respuesta institucional.
Las autoridades reiteraron el llamado a la ciudadanía a adoptar precauciones, revisar techumbres y sistemas de evacuación de aguas lluvias, evitar exponerse durante tormentas eléctricas y mantenerse informada sobre las instrucciones de los organismos de emergencia.
El Gobierno continuará monitoreando la evolución del sistema frontal durante los próximos días, especialmente ante la posibilidad de precipitaciones intensas durante la tarde y noche del martes.
